Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Álex Sobrón: «No tengo formación de joyero y he aprendido desde lo naïf»

El creador tiene en Miguel Adrover uno de sus referentes - Artistas como Nathy Peluso y Kaydi Cain se han puesto sus joyas

‘Agueda & Ruby Boobs. Luis Venegas

Álex Sobrón, (Palma, 2000) huye del encorsetamiento de una sola disciplina artística y aunque ahora canaliza su creatividad a través de sus colecciones de joyería, se define como persona multidisciplinar. «Me he expresado con lo que he tenido a mano: moda, arte, música, cine… Dicen que quien mucho abarca poco aprieta, pero no creo que sea así. Ya tenemos bastantes limitaciones», dice el joven creador.

En agosto de 2020 comenzó su andadura la firma Álex Sobrón Jewellery después de que el joven artista, que realizaba sus piezas para uso propio, constatara el interés creciente por sus diseños. Ahora, se encuentra inmerso en el desarrollo de su próxima colección y en convertirla en «más comercial y accesible sin perder la esencia ni el significado». Personalidades como El rapero Kaydi Cain o el influencer y modelo Luka Sabbat se han dejado ver con sus piezas, pero Sobrón destaca que «mi primera colaboración fuerte surgió con unas estilistas de Barcelona que utilizaron mis piezas en una sesión de fotos con Nathy Peluso, pero es a partir del interés de la agencia Finally por mis joyas que se convierte en algo serio».

Piezas de la colección ‘Season 3’.

Piezas de la colección ‘Season 3’. Aitana del sol

Inmerso desde siempre en el mundo de la moda y el arte, Sobrón es nieto de Juan Solivellas, impulsor del Salón Gaudí de Barcelona y de la Vía Verí en Palma. Su madre Verónica Solivellas, diseñadora de calzado y durante años mano derecha del diseñador Miguel Adrover, uno de sus referentes:«Ha sido algo muy orgánico y he ido explorando varios medios», apunta.

«Siempre me han encantado las joyas y adornar mi cuerpo y siempre me ha interesado la moda y el arte y el debate sobre donde están los límites de la moda y del arte»., dice Sobrón. La invitación de la joyera Marta Salinas a que realizara un molde con cera le abrió las puertas de una actividad que para él es «una zona común entre el arte y la moda. Mis piezas son muy escultóricas, muy performativas. Con ellas exploro los límites del cuerpo». Incómodas de llevar, pinchan, son demasiado grandes e, incluso, pueden causar,dolor Álex señala que «hago una joyería muy exclusiva, pero no en el sentido socioeconómico de la exclusividad: No diseño para todo el mundo porque no todo el mundo lo entiende. Se trata de encontrar un público que se pueda sentir identificado o que establezca una narrativa personal». El artista admite que «no tengo formación de joyero y he aprendido desde lo naïf, enfrentándome a los materiales sin tener ni idea». Así, Sobrón ha establecido su propia técnica y el resultado son unas joyas que no podrían haberse hecho de otro modo.

Retrato de Álex Sobrón. Carlos Darder

Sobrón utiliza solamente metales nobles y piedras sin pulir. El artista revela que la reconexión con la naturaleza es uno de los hechos definitorios de su trabajo:«las flores son un live motiv muy importante. Artísticamente, la naturaleza me inspira. La flor es frágil y tiene una duración limitada, pero tengo el poder de transfornar la naturaleza, convertirla en algo eterno y peligroso», reflexiona.

La iconografía católica y más en concreto el culto al dolor, también le ha influido a la hora de crear: «El dolor es algo tabú, no queremos que la gente nos cuente sus desgracias, pero es necesario para entender la vida». Para el artista, además, el sufrimiento posee una belleza que ha estimulado su creatividad: «Soy súper espiritual, pero he escogido cosas muy específicas de la religión católica como el martirio de Santa Águeda para crear joyas en forma de teta». Comenta la importancia de llevar este símbolo a un contexto actual y por ello, el 15% de lo que recaude con esta colección se destinará a sufragar las operaciones de pecho de mujeres trans.

En su próxima colección Sobrón se ha inspirado en la cultura árabe y el flamenco. De hecho, establecerá una serie de colaboraciones con artistas flamencos y el diseño las piezas estará pensado para que puedan interactuar con ellas. Sobrón que se acercó a este género durante el confinamiento confiesa que se ha convertido en obsesión: «Musicalmente el flamenco es muy complejo y me fascina lo verdadero y honesto que es, la profundidad de sus letras».

Compartir el artículo

stats