El Diccionari Alcover-Moll, conocido también como el Diccionari Català-Valencià-Balear (DCVB) cumple este año seis décadas desde que culminó su publicación y la Institució Francesc de Borja Moll ha iniciado el ‘Any del Diccionari’ como homenaje a la obra y a sus autores, Francesc de Borja Moll y Antoni Maria Alcover, y para reivindicar un «monumento vivo de la lengua» y dignificar la riqueza y la variedad del catalán en todos los sentidos.

El presidente de la Institució Moll, Carles Duarte, señaló que el ‘Any del Diccionari’ pretende, además de reivindicar las variantes dialectales del catalán como fuente de riqueza, recuperar para la memoria colectiva un hecho de gran relevancia, ya que en la publicación del DCVB «coinciden obra y personajes».

En este sentido, Duarte resaltó la aspiración de que en todos los lugares por los que pasaron Alcover y Moll quede constancia en forma de calles, plazas o acciones institucionales «la huella que dejó esta obra».

La efeméride coincide con el regreso hace un siglo de La Gran Eixida, la encuesta y recogida de dialectos por todos los dominios del territorio lingüístico durante seis meses.

El presidente de la institución destacó, precisamente, la importancia de la «reconexión» de la obra con la sociedad porque además de ser un recopilatorio de palabras y descripciones el diccionario es un «reflejo de la cultura popular», cuando precisamente la figura de Alcover aparece siempre vinculada a las rondalles.

Duarte resaltó la necesidad de que el «enorme fondo» de cultura popular del país que es el DCVB pueda estar al alcance de la sociedad, que también colaboró y aportó.

«El DCVB es la obra de unos lingüistas pero en su elaboración participó mucha gente entusiasmada e ilusionada con la realización de esta obra», señaló.

Así, recoge una diferencia «enorme» respecto a otros diccionarios como el del Institut d’Estudis Catalans o el de la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Según destacó Duarte, mientras estas obras, a grandes rasgos, el DCVB ayuda a mantener el conocimiento de la lengua «lo más amplio posible».

«Hoy nos expresamos con muy pocas palabras, se ha perdido la riqueza expresiva de la lengua y se ha perdido la enorme potencialidad de la lengua para expresar, además de conceptos, estados de ánimo, sentimientos e inquietudes y todo esto lo encontramos en el tesoro inmenso que es el DCVB», incidió.