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Entrevista
La Prohibida Cantante

«Soy artista independiente y esa es mi naturaleza, lo llevo en mis genes»

«Respeto mucho la industria pero sencillamente, no estoy en ella» - «Los artistas de serie B somos esenciales para la vida en este planeta, imprescincibles»

La Prohibida, el alter ego de Luis Herrero.

Artista indie de los pies a la cabeza, es una figura escénica encarnada por el gaditano Luis Herrero. Su éxito ha traspasado fronteras y triunfa en países latinoamericanos como Chile o México. Mañana actúa en el Auditorium de Palma, en la Sala Mozart, arropado por el mallorquín Adrià Arbona, de Papa Topo

La suya es una vida de cabaret y salas de fiesta. ¿Siempre soñó con eso?

Sí, siempre soñé con vivir de mi trabajo. Era mi meta y ya la he alcanzado. Nunca he tenido expectativas demasiado elevadas o imposibles. A mí lo que me gusta es el entretenimiento del público, ya sea en la Sala Mozart, en una discoteca o incluso en un bar.

¿Cuál es el escenario más raro al que se ha subido?

Hace años actué en un bar tan pequeño que el único escenario era una mesa que medía un metro cuadrado. Tuve que hacer el show entero allí de pie, encima de esa mesa. Al final, estés donde estés, el objetivo siempre es el mismo: el público merece un respeto y no hay que ser elitista en este sentido. Hay que preocuparse por contar historias y que éstas lleguen a la gente.

Hace 20 años que no le falta el trabajo. ¿Cómo se explica que ninguna compañía de discos le haya tirado aun los tejos?

No es algo que me quite el sueño. Yo soy mi propia compañía, tengo mi propio sello y lo hago todo yo. He aprendido disciplinas que en mi vida me imaginé que tendría que controlarlas, como la producción o la gestión de mi material. Hoy cualquiera puede tener posibilidad de presentar su trabajo al mundo y darse a conocer sin necesitar una compañía. Es la mejor época para cualquier artista, la época de la libertad total y de la ausencia de limitaciones. No aspiro a algo que no esté en mis manos. Soy artista independiente y esa es mi naturaleza, creo que lo llevo en mis genes.

Mejor sola que mal acompañada.

Vivir sujeta al tema de las estadísticas y las ventas tiene que ser muy estresante. Respeto mucho las discográficas y la industria pero sencillamente, no estoy en ella.

¿Nunca ha sentido el estrés?

El estrés es mi apellido. Siempre estoy estresada, en muchas cosas a la vez. Eso es uno de los contras de ser independiente. Hace mucho tiempo que no tengo vacaciones.

¿Su carrera hubiera sido distinta sin internet?

Hubiera sido muy diferente pero de alguna forma hubiera hecho lo mismo. Quizás no hubiera salido de Madrid o habría tenido un circuito nacional. Gracias a internet me he dado a conocer en muchos sitios, he cruzado el charco y he podido actuar en Latinoamérica y llegar a Canadá, Estados Unidos o Chile.

Durante el largo confinamiento de 2020 todo se paró, salvo La Prohibida, que se reinventó con sus conciertos ‘En cautiverio’, desde Lavapiés, donde vive, al mundo.

Fue algo muy espontáneo que tenía mucho sentido en aquel momento. Necesitábamos la música y salí a la calle a dar conciertos. Me lo pasé muy bien. A partir de esos shows en la calle grabé un disco, En Acústico.

¿Qué le atrae de un formato como el acústico?

Sobre todo el sonido porque yo vivo en la electrónica, cómodamente instalada, y de ahí no quiero salir. Siempre que toco con algún artista, como por ejemplo Adrià Arbona, de Papa Topo, que me acompañará a los teclados en el Auditorium, te quedas con ganas de hacerlo. Cuando te acostumbras a un formato, tocar de repente con instrumentos vivos es como contar lo mismo pero con otra mirada. Siempre tuve ese capricho, y como no había conciertos a la vista, con la pandemia, pensé que era el momento para hacerlo. Es un disco que no se podrá presentar en ningún sitio, es un disco para escuchar.

Todas sus canciones son para escuchar.

Sí, no son de baile. Son canciones para disfrutar sobre todo en la intimidad. Me gusta mucho el tema de la nostalgia, la soledad, la distancia.

¿Por qué le gusta tanto el género italo-disco?

Por las melodías reforzadas por este universo sintético. Yo soy muy melódica y creo que el italo-disco le da ese toque espacial y futurista que tanto me gusta.

¿A qué ruido se refiere con el título de su aplaudido disco?

Es un ruido muy metafórico, y la mayoría del disco toca el tema de aquello que nos impide llegar hasta lo que de verdad importa, a la esencia, a tu intimidad más profunda, a tus verdaderos deseos, que en el fondo sabemos cuáles son pero el ruido nos impide verlos, o escucharlos en este caso .

¿Le puedo anunciar como una artista de culto?

Me gusta, porque los artistas de culto, por nuestra personalidad, llenan espacios y huecos que otros no llenan. Los artistas de serie B somos esenciales para la vida en este planeta, imprescindibles.

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