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Con ciencia | Caballos

El caballo es uno de los animales domésticos que más ayuda ha prestado al desarrollo de las sociedades agrícolas que terminarían dando paso a las civilizaciones nacidas en el Creciente Fértil de Oriente Medio. El uso ecuestre masivo en actividades tanto civiles como militares se mantuvo hasta hace un par de siglos, cuando la Revolución Industrial introdujo las máquinas en nuestras vidas. Pero, como advierte la revista Nature en su último número, se desconoce cuál es el linaje genético del que proceden los actuales caballos domésticos, con dudas entre un posible origen en Asia Central, en Anatolia o incluso en la Península Ibérica.

El primer paso para aclarar ese enigma se ha dado gracias a la publicación en la misma revista de un trabajo de Pablo Librado, investigador del Centro de Antropología y de Genómica de la Universidad Paul Sabatier de Toulouse (Francia), y sus colaboradores. Mediante el análisis del ADN antiguo extraído de 273 restos de caballos procedentes de todas las localidades indicadas y del oeste de Eurasia, a los que se añadieron 10 genomas de caballos actuales, Sabatier y colaboradores han logrado establecer un mapa de localización de los cambios genéticos asociados al proceso de domesticación de los caballos en Eurasia.

Los resultados obtenidos por los autores apuntan a las estepas de la región del bajo Volga-Don (Rusia) como el lugar de procedencia de los ancestros de los actuales caballos domésticos. Sabatier y colaboradores sostienen que, al proliferar y extenderse las prácticas de domesticación, ese linaje terminaría por reemplazar a las demás cepas de caballos en una fecha que se calcula que transcurre alrededor del año 2000 antes de Cristo.

Los cambios genéticos asociados a la domesticación que han identificado los autores indican una fuerte selección de los genes GSDMC y ZFPM1, implicados en adaptaciones de la locomoción. Pero lo más interesante, a mi juicio, del trabajo de Sabatier y colaboradores es que sus resultados comparativos llevan a rechazar el modelo de difusión cultural de la domesticación equina que se solía sostener hasta ahora, ligado a la expansión de los pastores Yanmaya procedentes del Este de Europa que fueron los responsables de imponer las lenguas indoeuropeas habladas en casi todos los países de nuestro continente.

Según los autores, aunque caben pocas dudas acerca de la expansión durante el tercer milenio anterior a Cristo de los Yanmaya, éstos colonizaron las tierras europeas a través de diferentes oleadas migratorias con distintos linajes de caballos domésticos. Para Sabatier y colaboradores fue el conjunto formado por las lenguas indoiraníes, los carros de combate y la caballería propia de las actividades bélicas, procedente de las estepas asiáticas, el que produjo la difusión del linaje actual de los caballos domésticos.

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