Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista
José Sacristán Actor

«El revisionismo cultural es nefasto; censurar ‘Lo que el viento se llevó’, una sandez»

Protagoniza ‘Señora de rojo sobre fondo gris’, que aterrizará en Palma los días 27 y 28 de noviembre

El actor José Sacristán. | EFE

El flamante Premio Nacional de Cinematografía interpreta a un prestigioso pintor sumido en una crisis creativa tras la muerte prematura de su mujer en la adaptación teatral de la novela de Miguel Delibes

La novela de Miguel Delibes es un canto al amor de toda una vida. Un tipo de amor cada vez más infrecuente. ¿Está preparado el hombre contemporáneo para vivir este tipo de amores longevos?

No tengo datos suficientes para contestar a ello, pero pienso que la condición humana no varía en este sentido. El de la novela tampoco fue un amor tan longevo porque la mujer del protagonista falleció a los 48 años. Básicamente, no creo que los tiempos actuales predispongan para estar más incapacitado para el amor. Lo que pasa es que hay más de todo. Los tiempos no serán capaces de modificar el amor o las calidades de ese amor. El amor es un sentimiento eterno, que siempre va a existir. Por otra parte pienso que es muy saludable que haya un reglamento, como el divorcio, que permita cortar cuando hay problemas.

La enfermedad y la muerte son otros temas de esta historia, que vuelven a aparecer en Cinco horas con Mario, también de Delibes.

Sí. La mujer de Cinco horas con Mario, Carmen Sotillo, es un tipo de mujer que ya no existe. Y si existe vota a Vox. El tema de la enfermedad creo que antes era más tabú y estaba más marginado que ahora. Igual pasa con la vejez. Y por supuesto con la mujer. Con esto último no quiero decir que las mujeres hayan alcanzado cotas de igualdad.

Usted conoció a Delibes personalmente. ¿Cómo era, qué recuerda de él?

Como los grandes hombres era una gran persona. Pienso ahora en otros similares como Antonio Machado o José Saramago. Nos enseñó a mirar el mundo e iluminarnos. Fue un hombre ejemplar. Recuerdo cuando yo representé Las guerras de nuestros antepasados que Miguel no quería darle los derechos a nadie de Señora de rojo sobre fondo gris, no quería que nadie le pusiera cara a este personaje. Porque todos sabemos que ese pintor de la historia es él, que Miguel se protegió con ese personaje de ficción.

«Las mecánicas del cine y la televisión ya me molestan, ahora me siento más a gusto en el teatro»

decoration

El autor de Los santos inocentes siempre escribía sobre un mundo en extinción, que quizá reconocemos ahora parcialmente y sólo en una pequeña parte en la España vaciada.

A mí me gusta decir que escribía sobre un mundo agónico que cada vez lo está más. Él ya advirtió sobre ello en sus libros. Por otra parte, creo que se sigue viviendo mejor en las ciudades que en esa España vaciada de la que hablas, a pesar de la covid y de las represiones que estamos viviendo. Está bien ser crítico, pero no seamos idiotas.

Usted es un actor transgeneracional. ¿Cómo escoge en estos momentos de su vida los proyectos en los que va a trabajar?

Escojo directamente los que me gustan. Ahora mismo gozo de ese privilegio. No tengo una predilección por una forma de literatura dramática determinada. Pero es cierto que, en cuanto al cine o las series de televisión, son muchas horas, son muchos madrugones, tienen unas mecánicas que ya me molestan. Me siento más a gusto en el teatro.

No contempla, supongo, la hora de retirarse.

De momento, no. Estoy con esta obra hasta julio de 2022. He cumplido 84 años. De momento, voy a seguir.

«Me gusta Mónica García de Más Madrid, por esa vía creo que la izquierda podría ir bien»

decoration

¿Qué es lo que más le perturba de la cultura actual?

El revisionismo moralista de ahora no lo soporto, es nefasto. La libertad de creación está por encima de todo y que cada uno se la juegue con ella. Que censuren Lo que el viento se llevó por acusaciones de racismo es una gilipollez monumental. Ese revisionismo es una sandez, al igual que la obligación que parece que hay de incluir ciertos temas en todas las películas. Es lo mismo que pasa con Woody Allen, la diferencia entre el hombre y la obra. A mí no me cabe ninguna duda de que por encima está su obra. Si él ha hecho algo malo, que pague jurídicamente las consecuencias si así lo decide un tribunal, pero sus películas siguen y deben seguir estando ahí.

¿Se siente representado por la izquierda actual?

Ahora en la izquierda hay de todo. Hay un poco de improvisación, la impaciencia del mal aprendiz [se refiere a Pablo Iglesias]. Ahora que se ha quitado a Pablo, debo decir que a mí me gustan Yolanda Díaz y sobre todo Mónica García [Más Madrid]. Creo que por esa vía podríamos ir bien.

Compartir el artículo

stats