Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Libros
Sebastià Perelló Escritor

«La poesía tiene una dimensión política porque el lenguaje es una posición ética»

El escritor presenta esta tarde a las 19 horas en Quars Llibres su nuevo libro, ‘Tendal’, que reune algunos de sus poemas más recientes y personales

El escritor mallorquín Sebastià Perelló. GUILLEM BOSCH

El escritor mallorquín Sebastià Perelló (Costitx, 1963) ha construido una obra poética sugerente vinculada al silencio, la palabra y la reflexión lenta. Define su trabajo como «pausado», pero la realidad es que ha publicado dos libros en dos años: la novela La mar rodona y el poemarioTendal. Este último lo presenta esta tarde a las 19 horas en la librería Quars de Palma.

«Estos poemas los he escrito durante los últimos 5 o 6 años. Incluso hay alguno más antiguo. El título hace referencia a una tela en forma de tienda de campaña que instituye la idea de refugio y de provisionalidad», explica Perelló. Su nuevo libro habla de la fragilidad y del espacio del refugiado de una forma simbólica: «Es un lugar desde el que deberíamos repensar y escribir el mundo. La poesía como refugio e institución precaria».

Confiesa que después de tantos años escribiendo, la poesía le ha servido para decir cosas que no sabía: «La poesía es un lugar de tránsito y fragilidad, incluso de extranjería. En la intemperie es donde la poesía dice aquello que es importante. En ese lugar está el espíritu verdadero de la libertad». Plantea la creación poética como un espacio de búsqueda constante y, por ello, organizó el libro como un itinerario «que no sabes bien dónde empieza y dónde acaba».

Su trabajo como profesor, cuenta, no le ha influenciado en gran medida en su escritura, pero sí admite que hay intersecciones obvias: «El profesor y el escritor son dos avatares diferentes. Solo coinciden en algunos puntos concretos. Me interesaba crear un espacio donde no dependa solo de mí mismo, sino que hay una influencia clara de todo lo que me envuelve».

Confiesa que es inevitable tener maestros, pero declara que nunca ha sido de libros de cabecera ni universales. «No hago capillas dentro de mi biblioteca porque me gusta tenerla abierta. Quiero poder moverme con comodidad. Mis maestros se pueden ver en las citaciones que hago en mi libro porque señalo una serie de nombres que me gustaría que me acompañaran durante este trayecto. Mi intención es que este libro se entrelace con las otras obras. Nunca escribimos solos, siempre lo hacemos en una biblioteca», añade.

En unos tiempos donde todo va tan rápido, hace una apología de la poesía como práctica subversiva: «Permite hacer preguntas difíciles. La palabra paciencia está muy presente en este libro. Me interesa el espacio de atención máxima porque la poesía lo exige. Es muy difícil hacerlo en un mundo donde todo pasa extremadamente rápido. Hay que volver a reivindicar la lentitud, una manera de prestar más atención para ver la complejidad del mundo». Desde su punto de vista, la sociedad actual tiende a simplificarlo todo, «y Tendal es un lugar donde el lector tiene que hacer paradas y entretenerse con cada poema»: «El libro debe ser un espacio de reflexión». 

Admite que siempre ha sido un escritor exigente a pesar de no escribir mucho: «Mi escritura es lenta y pausada, por lo que la exigencia forma parte de esa idea de crear un espacio de reflexión. Creo que la exigencia es importante, sobre todo para prestar atención a las cosas sin aproximarse desde la simplificación».

Su primer poemario, La set, se publicó en 2007. Visto con perspectiva, el escritor afirma que «ha cambiado el mundo y he cambiado yo de forma irremediable», pero no cree que haya habido momentos de cambio centrales: «Incluso hemos perdido experiencia a causa de la altísima velocidad en la que vivimos porque las experiencias son casi anecdóticas».

En todos sus poemas, los silencios son tan importantes como las palabras escritas porque «mis poemas son aquello que digo y lo que queda allí». Defiende que todos los escritores deben estar comprometidos porque «la poética es una política» y recalca que «la poesía tiene una dimensión política porque el lenguaje es una posición ética».

Compartir el artículo

stats