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Salvador Calvo
Salvador Calvo Director de cine

«Hay que contar las historias de aquellos que se ven obligados a huir de su casa»

El cineasta presenta mañana, a las 20.30 horas, en el Rívoli, su última película, ‘Adú’

Salvador Calvo: "'Adú' ha sido un hito en mi carrera que ha ayudado a que la gente me conozca" G. Bosch

Salvador Calvo (Madrid, 1970) fue viajero antes que cineasta, pero ha terminado por unir sus dos pasiones y ha hecho de ellas su profesión. Adú, su último largometraje, fue un éxito total en taquilla y consiguió cuatro premios Goya, entre ellos el de mejor dirección. Tanto su primer largometraje, 1898: Los últimos de Filipinas, como Adú han servido al director para seguir indagando en el cine social más incisivo.

Presenta Adú en la isla. ¿Qué ha supuesto esta película para usted?

Muchísimas cosas. La más importante quizás sea el reconocimiento del público. Eso es lo más relevante para un cineasta. Ser una de las películas más taquilleras de un año tan difícil como 2020 es un logro enorme. Los premios también son significativos, y cuando gané el Goya me llevé una sorpresa inmensa. Hace poco fui a ver una exposición sobre Berlanga y vi que solo ganó un Goya. Eso también hace que te sitúes y seas realista. Ha sido un hito en mi carrera que me ha ayudado a seguir trabajando y que la gente me conozca. Además, la aprobación por parte de tus compañeros te motiva para rodar el siguiente proyecto.

En ocasiones se habla de la maldición del Goya.

(Risas). A mí me ha pasado porque he estado un tiempo largo sin trabajar. Tenía una serie en Cuba y se cayó por la pandemia y la situación del país. Pero ya estoy en proceso de preparación de mi siguiente proyecto que se rodará en India, así que estoy contento.

Tanto Los últimos de Filipinas como Adú transcurren en otros países, a pesar de que tenga una visión desde España. ¿Tiene un interés mayor por lo que sucede fuera del país?

Desde pequeño he sido un enamorado de los viajes. Nunca he ahorrado y siempre que he podido me he ido a otros lugares. Además, mis lecturas de literatura de viajes han condicionado mi trabajo, así como las obras de escritores como Emilio Salgari o Julio Verne. He soñado toda mi vida con esas grandes historias en lugares lejanos. Suelo bromear con mi equipo sobre que, en algún momento, haremos una película como Martín Hache, que son cuatro actores en una casa. Ahora mismo el cine ha perdido muchísimo público, sobre todo adulto, y necesitamos recuperarlo para que vuelva a ir a las salas. Filmes como Adú merecen ser vistos en pantalla grande. Parece que ya nos da igual ver cine en dispositivos pequeños, y no creo que sea la misma experiencia.

Cuando empezó la promoción de la película se decía que el cine social no tenía recorrido en España, pero Adú fue un gran éxito en taquilla y ganó varios premios Goya.

Es verdad que la comedia siempre ha sido un genero provechoso y exitoso en este país porque hemos tenido grandes cineastas, pero tendemos a pensar que solo interesa eso al público. Eso es un error porque en los últimos años ha habido grandes películas que demuestran la gran calidad de los directores y trabajadores. Hemos perdido la energía de seguir apostando por proyectos que incidan en las problemáticas sociales. Lo importante es tener una buena historia, sea en el género que sea. He llegado a escuchar que África produce rechazo, y eso es una mentira enorme. Nosotros tuvimos la gran suerte de que nuestro productor Paolo Vasile apostara por esta historia porque estaba concienciado.

El inicio del proyecto coincidió con la etapa de Matteo Salvini como ministro del Interior en Italia.

Exacto. Su actitud y sus políticas estaban haciendo mucho daño porque eran muy duras con los inmigrantes. Hay que alzar la voz y contar la historia de aquellos que se ven obligados a huir de sus casas o que buscan una vida mejor. En ese contexto la película adquiría una importancia mayor. Ahora en el primer mundo estamos empezando a salir de esta pandemia, pero en muchos países siguen sin tener acceso a vacunas. Eso al final nos acabará afectando de forma directa porque surgirán nuevas cepas contra las que no estaremos preparados. Todo por no ayudarles en este tiempo. Además, eso puede suponer otro estigma más para el inmigrante, y puede ser terrorífico. El cine debe cambiar la visión de la gente en temas tan delicados como este.

Empezó en el cine desde abajo, incluso filmando videoclips para karaokes.

Hay gente que tiene la suerte de poder estudiar en los mejores centros del mundo y otros tenemos que currar lo máximo posible para tratar de llegar arriba. He pasado por muchos trabajos diferentes, y eso me ha ayudado a ser consciente de dónde estoy y cómo trabajan todos los departamentos. Eso te da una visión mucho más amplia de lo que es el cine.

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