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Calvià revive con el incombustible Raphael

El Mallorca Live Summer finaliza con el broche de oro de la leyenda viva de la música, que emocionó a sus seguidores con sus grandes éxitos y conocidísimas canciones de otros artistas

Raphael celebró anoche en Mallorca sus 60 años sobre los escenarios ante alrededor de 2.000 espectadores. | ÁNGEL ROMO / MALLORCA LIVE

Raphael celebró anoche en Mallorca sus 60 años sobre los escenarios ante alrededor de 2.000 espectadores. | ÁNGEL ROMO / MALLORCA LIVE

Raphael no necesitaba resurgir de sus cenizas, como el Ave Fénix, la canción con la que comenzó el concierto, aunque el público sí, sobre todo si provenía de Calvià, tan azotado por la pandemia y que anoche revivió y vibró con la última actuación del Mallorca Live Summer. El incombustible cantante, que celebra sus 60 años sobre los escenarios, ofreció un espectáculo a lo grande que puso un broche inmejorable al festival. Estuvo acompañado por más de una decena de músicos y coristas y una puesta en escena con una enorme pantalla del show, pero fue la figura inimitable del artista de 78 años, vestido de negro, la que encandiló a los alrededor de 2.000 espectadores congregados en el recinto que antaño ocupaba Aquapark, en Magaluf.

Pese a que no pudieron bailar ni acercarse por las restricciones, los fans de Raphael disfrutaron tanto o más que antes de la covid, y lejos quedó la polémica de su concierto en Madrid para 5.000 personas en Navidad debido a que era muy multitudinario para estos tiempos de pandemia. Al presentar su gira 6.0 Tour, afirmó que quería «celebrar por todo lo alto» seis décadas en la música, pero ha tenido que esperar hasta el verano para poder hacerlo. En junio retomó el espectáculo y, tras esta visita a Mallorca, continuará por una veintena de escenarios nacionales hasta final de año y después seguirá en el extranjero, sobre todo Latinoamérica.

Los mallorquines escucharon anoche sus numerosos grandes éxitos, incluido Yo soy aquel. Con su energía nada más ponerse ante los focos, demostró que sigue siendo aquel, otro de sus temas, aunque quiera mostrar en su 6.0 una nueva versión de sí mismo. Durante alrededor de dos horas de concierto, en el repertorio fue alternando versiones de clásicos que siempre ha querido cantar y composiciones escritas a lo largo de los años expresamente para él. Entre los temas de los diferentes artistas, puso voz casi al empezar a la celebérrima Vivir así es morir de amor, de Camilo Sesto, y otras tan conocidas como Me olvidé de vivir, de Julio Iglesias. Dejó al Dúo Dinámico para el tramo final de su actuación con un Resistiré que en el confinamiento se convirtió en todo un himno para seguir adelante y que ayer volvió a poner los pelos de punta.

El público dio palmas y coreó algunas de sus canciones. | Á. ROMO / M. LIVE

Quienes acudieron a escuchar sobre todo las canciones propias de esta leyenda viva de la música española tuvieron una buena muestra con No vuelvas, Digan lo que digan, coreada y seguida con palmas por el público, Mi gran noche, que terminó de animarlo, y Provocación, todas ellas en la primera parte del concierto. En otro bloque interpretó su versión del desamor de Frente a frente, de Enrique Bunbury, y combinó su Ave María con Le llaman Jesús y Aleluya. De Francisco Céspedes cantó Vida loca y volvió a temas propios, como No puedo arrancarte de mí o Amor mío, antes de provocar un «oh» entre el público al iniciar Se nos rompió el amor, de Rocío Jurado. Así hasta casi una treintena de canciones, donde no podían faltar Estar enamorado y la mítica Escándalo en una noche en la que Raphael demostró de nuevo que es incombustible y un auténtico huracán musical.

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