Lecturas de tumbona | Yoga

Sabina Pons, autora del libro 'Madre alemana, padre mallorquín'

Sabina Pons, autora del libro 'Madre alemana, padre mallorquín'

Sabina Pons

Mi historia de amor con Carrère se resume en un párrafo: hace unos años leí El Reino y me pareció un peñazo y su autor, un agonías. Luego leí Limónov y tuve que admitir que el tipo tenía talento. Una novela rusa me enganchó con la fuerza de un anzuelo de pescar esturiones y el escritor me cayó francamente en gracia. Hace unos meses sucumbí a la maquinaria publicitaria del lanzamiento de Yoga, así que lo compré, me lo llevé a casa y lo devoré. Solo me levanté del sillón para correr a una librería, hacerme con El adversario, leerlo con el corazón en la glotis y enamorarme perdidamente de Emmanuel Carrère.  

¿Es Yoga un manual de yoga? Sí, siempre que tengamos en cuenta que Carrère está incapacitado para hacer cualquier cosa a la manera convencional y que la escritura le sirve para auscultar su propio corazón. Creo que amo a Carrère porque me devuelve una imagen que reconozco: una búsqueda desesperada de bienestar psíquico, un camino azaroso de autodescubrimiento, un descenso al infierno de la depresión, una fe inquebrantable en el amor y la amistad, un impudor que violenta al otro. 

Yoga. Emmanuel Carrère. ANAGRAMA. 336 páginas.

Yoga. Emmanuel Carrère. ANAGRAMA. 336 páginas.

¿Es Yoga una novela? Sí, siempre que asumamos que Carrère no puede distinguir entre literatura y vida, sería como pedirle a Van Gogh que pintara un paisaje a palo seco, sin verter su alma en los pigmentos, absurdo. Yoga es un híbrido de ficción, autobiografía y reportaje que le ha costado más de una disputa con su exmujer, Hélène Devynck, que ha vetado la parte correspondiente a su crisis conyugal y a su traumático divorcio.

Pero Carrère, no se preocupen, ha encontrado de nuevo el amor, tal y como relata en el luminoso final del libro. ¿Dónde? ¿No lo adivinan? Una pista: según Matías Vallés es el lugar del planeta en que acontece todo aquello que tiene relevancia.