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Pep Tosar descubre al Pessoa más alegre

‘El fingidor’ se estrena en el Principal el próximo jueves, un espectáculo «emocional y emocionante» que combina el circo, la música y el teatro

Los dramaturgos Pep Tosar y Evelyn Arévalo. | B. RAMON

Los dramaturgos Pep Tosar y Evelyn Arévalo. | B. RAMON

«No es un espectáculo de circo, no es una representación teatral, no es un concierto. Solo cuando la ves, entiendes la obra». Con los citados lenguajes artísticos, que «no actúan en solitario, sino que se van encontrando», Pep Tosar ha creado El fingidor, en el que descubre al Fernando Pessoa más alegre, lejos de su característica melancolía. El actor, director y dramaturgo (con Evelyn Arévalo) estrena el próximo jueves, día 29, en el Teatre Principal un singular recorrido por la vida del poeta y escritor portugués, «emocional y emocionante», en palabras del autor. «Una delicia», añadió ayer el director de la sala palmesana, Josep Ramon Cerdà.

Es la última función de Fila U, aunque la obra coproducida por el Principal, el Festival Grec de Barcelona y la compañía de Tosar, Oblideu-vos de nosaltres, volverá la próxima temporada. En ella los espectadores hallarán contrastes inesperados, no solo por el relato de «la parte alegre sin esquivar su faceta melancólica», sino por la combinación de la música pop de Paul Simon (Homeward Bound) para contar su regreso a casa tras pasar la juventud en Durban, y otros conocidos temas en inglés, junto al fado de Amália Rodrigues Extranha forma de vida, con el que se narra el suicidio de un gran amigo. Las canciones de la obra están versionadas por la cantante mallorquina Joana Gomila y la pianista Elisabet Raspall, que en un momento dado protagonizan un cambio de rol con el lenguaje circense, según apuntó el creador sin querer avanzar más.

Desafío a la gravedad

Precisamente el circo fue clave para que el creador mallorquín impulsase una obra que tenía en mente desde hacía años. «Asistí a un espectáculo de la compañía Hotel iocandi en Barcelona y me venía a la cabeza Pessoa porque pensaba en el desafío a la gravedad de los artistas de circo y que tenía relación con la heteronimia del poeta», explicó el dramaturgo refiriéndose a su literatura, ya que «dio un nombre, familia, fecha de nacimiento...» a autores que en realidad eran él. «Ellos están pero la gravedad no actúa en ellos», tal como comparó Tosar.

Por este motivo ha introducido el circo de la mano del manacorí Tomeu Amer y su compañera de vida y escena, Griselda Juncà. Los heterónimos del portugués se mostrarán a lo largo del montaje multidisciplinar, que también cuenta con audiovisuales donde testimonios de especialistas en el protagonista ofrecen un retrato más cercano de él. «La imagen marmórea la hemos fabricado nosotros después», como afirma el experto Jerónimo Pizarro. Es uno de los entrevistados junto a la sobrina, Manuela Nogueira, de 95 años; y María José de Lancastre, la viuda de Antonio Tabucchi; así como Richard Zenith, Perfecto Cuadrado y Nicolau Dols.

Según la dramaturga Evelyn Arévalo, «el desafío fue hacer una obra biográfica de un escritor que intentaba no tener una biografía», además de evitar caer en el tema psicoanalítico, «porque Pessoa se reía bastante de eso». El logro de los autores de El fingidor ha sido que «el público entra en su vida y puede identificarse con una vida no física», debido a que «el arte del poeta está en ver el mundo desde un punto de vista no material».

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