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Zucchero: «La música puede ser cualquier cosa que tú quieras que sea»

El autor de éxitos como ‘Senza una donna’ y ‘Baila’ actuará en Mallorca en el Legends Vip, festival en el que también actuará Chris de Burgh

Zucchero, durante un concierto en 2017 con uno de sus característicossombreros de copa.

Zucchero, durante un concierto en 2017 con uno de sus característicossombreros de copa.

El cantante italiano Zucchero, autor de éxitos tan conocidos como Senza una donna y Baila (sexy thing), vendrá a Mallorca el 30 de septiembre al Legends Vip Garden Summer Picnic dentro de su gira Inacustico. El festival de música que se celebra en el golf de Andratx contará el próximo viernes con otro artista internacional, Chris de Burgh, que interpretará entre otros el popular Lady in Red y High on Emotion. En agosto el cartel se completará con Tito Jackson en la Blues Night (el día 25) y Nena (el 28), que recordará sus famosos 99 Red Balloons.

Zucchero interpretará en la isla sus canciones «de un modo sencillo pero emocionante», según sus palabras, ya que se trata de una actuación acústica en formato de trío. Su disco Inacustico D.O.C. & more es una revisión desenchufada y ampliada del álbum D.O.C., que lanzó hace dos años. ¿Una respuesta al recogimiento pandémico? Zucchero indica que «hacía tiempo» que pensaba grabar en ese registro. «Ya antes de la pandemia había colgado en las redes algunas versiones acústicas y la reacción había sido estupenda», señala el cantante de Reggio Emilia, que dice haber estado «creativamente ocupado» durante el último año, «trabajando en los temas acústicos, actuando desde casa en el festival virtual One World o grabando el dueto con Sting para su álbum», precisa en alusión September.

Como italiano no encuadrado en el baladismo, Zucchero (cuyo nombre es Adelmo Fornaciari) no cree haber confundido al público internacional con su propuesta de ascendiente norteamericano, «ya que tu amor por un estilo de música no tiene que ver con el país del que procedes, y porque la música puede ser cualquier cosa que tú quieras que sea».

Después de un ciclo de discos producidos por el estadounidense Don Was, de quien afirma: «Lo adoro, es como mi hermano», Zucchero tomó él mismo las riendas en su último trabajo pensando en una aproximación «más sencilla y menos producida» de este cancionero. Las siglas D.O.C. (denominación de origen controlada) son las que «en Italia se usan para las botellas de vino» y aquí el cantante italiano da a entender que el disco contiene «genuina música de Zucchero controlada por Zucchero».

Es la última producción de un artista que, si bien en España está asociado a algunas aisladas canciones de éxito, en particular Senza una donna (1987) y Baila (sexy thing) (2001), arrastra cerca de cuatro décadas de trayectoria en torno a una noción del rock con sustrato negro, en diálogo con el soul, el funk y el blues, y abierta a citas con figuras de amplio espectro, como Eric Clapton, Sergio Mendes o Luciano Pavarotti.

Su historia cobró forma cuando, en 1984, marchó a San Francisco a visitar a su amigo Corrado Rustici, que tras trabajar en Italia con el grupo Nova se estaba introduciendo en la industria anglosajona (trabajaría con Whitney Houston, Aretha Franklin y George Benson). «Él me presentó a Randy Jackson, que pasó a tocar el bajo en mi banda», recuerda. «De vuelta a Italia, actuamos en el Festival de San Remo y publiqué el disco Zucchero & The Randy Jackson Band».

Con una treintena de álbumes publicados, se ha convertido en uno de los cantantes italianos más consolidados y conocidos de la escena internacional, caracterizado por abarcar todos los géneros que tanto le marcaron durante sus inicios en la música.

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