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Crítica de música | Dos voces para el recuerdo

Que la conversación con dos buenos amigos, músicos y melómanos como Joan Company y Francisco Cañellas girara en torno a si el tenor había pronunciado una “z” extraña o si los sobreagudos de la soprano sonaran algo forzados, si el tema de debate era éste, ya puede dar una idea de la calidad de esa sesión operística que comentamos. Dábamos por supuesto la enorme calidad de los cantantes. Al final incluso decidimos que la nota para esas dos voces estaba entre el 9,5 y el 10. Así que, la cosa fue por esos caminos de calidad extrema.

Nos referimos a la Gala de ópera que abrió, el pasado miércoles, los Estius Simfònics de nuestra Orquestra, con Pablo Mielgo dirigiendo la formación y acompañando a dos magníficas voces como son las de la soprano norteamericana Nadine Sierra y el tenor donostiarra Xabier Anduaga.

En el programa, arias, dúos y alguna escena completa del más clásico repertorio italiano, con alguna incursión al francés menos conocido como Louise de Gustav Charpentier y a la zarzuela.

Para empezar, una obertura, la de La Favorita de Donizetti, un autor que volvería después con algunos de sus hightlights extraídos de Don Pascuale, La fille du regiment y Elisir d’amore, cuya Furtiva Lacrima cantó Anduaga de manera perfecta.

Verdi también estuvo presente en esa noche memorable, con dos títulos, La Traviata, con Nadine Sierra cantando de forma magnífica la escena E strano… sempre libera y Rigoletto, con una Donna é mobile también para guardar.

En todo momento, tanto en las oberturas como en los acompañamientos, la orquesta estuvo al mismo nivel que las voces, afinada y muy musical.

Y para terminar, dos fragmentos de zarzuela, antes del esperado bis, que no fue otro que el Tonight de West side story de Bernstein, un punto y final a una Gala que estuvo dedicada a los Amics de l’òpera de Maó, que este año cumplen las bodas de oro. Enhorabuena.

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