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Una investigación aborda la violencia machista en Baleares desde la perspectiva histórica

La escritora e historiadora Eusèbia Rayó analiza casos documentados desde el siglo XIII hasta 1950 en diversas localidades de las islas y concluye que prácticamente lo único que ha mejorado es la ley, que ampara a las mujeres

La historiadora Eusèbia Rayó, autora entre otros libros de ‘Reines de Mallorques’. | MIGUEL ÁNGEL PONCE

La historiadora Eusèbia Rayó, autora entre otros libros de ‘Reines de Mallorques’. | MIGUEL ÁNGEL PONCE

Un juez de paz de Santa Maria durante el siglo XIX sentenció un caso de violencia de género en un matrimonio con la resolución: «Él promete que no le dará más palos y ella que estará sometida». Y era «habitual que los fallos judiciales condenasen a Fulanito de tal a no maltratar a Menganita..., salvo la natural corrección marital». Por lo tanto, «si la mujer recibía una paliza, el marido solía esgrimir este argumento amparado por la ley». En cuanto a las adúlteras, «antiguamente la normativa daba derecho al hombre a rechazarlas o tenerlas encerradas con pan y agua». Estos tres ejemplos que aporta la historiadora y escritora Eusèbia Rayó dan una idea de cómo se vivía antaño la violencia machista o de género, términos que ni existían, y los ha extraído de sucesos documentados entre el siglo XIII y 1950 en diferentes localidades de Balears.

La investigación en la que está inmersa la autora de Reines de Mallorques le lleva a concluir que «prácticamente lo único que ha mejorado en las últimas décadas es la ley, porque al fin ampara a las mujeres, pero por desgracia la mentalidad de algunos no parece haber avanzado nada», lamenta. Se le ocurrió profundizar en el tema de la violencia de género desde una perspectiva histórica casi por casualidad. «Cuando me estaba documentando sobre las reinas, pensé que si ellas habían sido unas desdichadas, obligadas a casarse con quienes no querían, imagínate las demás». Empezó a apuntar los casos de violencia contra las mujeres que hallaba en los archivos consultados y ahora está centrada en estos hechos, que espera que en el futuro vean la luz en forma de libro.

Por el momento, el resultado parcial de la investigación se ha presentado en las ponencias de las Jornades d’Estudis Locals de Inca, Manacor, Esporles y Santa Maria, y las dos primeras ya han publicado sendos volúmenes. «Es un aperitivo», como afirma Rayó, de lo que pretende abordar, «una muestra que represente a todo el archipiélago sobre un problema no solo universal, sino también histórico, aunque antiguamente no tuviese nombre». La experta lo ha subdividido en agresiones, maltrato continuo y uxoricidios en una primera clasificación; y en estupros y violaciones dentro del segundo bloque. Inicia el estudio en el siglo XIII debido a que para traducir documentos anteriores se requiere saber paleografía y lo finaliza en 1950 «por un tema de protección de datos y porque a partir de esta época la búsqueda es más fácil y la documentación, más abundante».

"A lo largo de los siglos la violencia contra la mujer abarcaba todas las clases sociales, como hoy en día"

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De todos modos, la escritora e historiadora quedó «sorprendida por la cantidad de información» que encontró, pese a que apenas se denunciaba la violencia contra las mujeres. En los archivos del antiguo dispensario médico de la Casa del Socorro, en Palma, había numerosos partes de principios del siglo pasado de pacientes que habían sido atendidas tras ser «agredidas por el marido», según se puede leer, y algunos incluso detallan contusiones tanto en la cabeza como en la espalda. Otros no especifican el agresor, pero «una mujer que acude de forma repetida en el tiempo porque le han pegado hace suponer que ha sido su marido, aunque no puede demostrarse». En el archivo de la Diócesis de Mallorca descubrió documentos donde se solicitaba la separación matrimonial por parte de la mujer «a causa del maltrato que sufría o para evitar ser asesinada, ya que el marido había intentado envenenarla», entre otros motivos.

Cualquier clase social

Rayó también buceó en el Arxiu del Regne de Mallorca, donde se topó con «presos por agredir a mujeres»; y en los archivos de los ayuntamientos que investiga, que abarcan además los pueblos del entorno. En ellos «hay bastantes casos de los años 40 del siglo XX con hombres que se entregan a la Guardia Civil tras pegar un tiro a su mujer», ejemplifica. Y de toda la documentación analizada, le llama la atención que «a lo largo de los siglos la violencia contra la mujer abarcaba todas las capas sociales, desde jornaleros hasta nobles, médicos y notarios. Había más de los primeros porque no mucha gente tenía estudios o era de clase alta, pero el estatus social no tenía nada que ver, como hoy en día», concluye.

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