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La mirada de Fernando Garfella regresa al fondo de sa Dragonera

La escultura 'Ull de peix' homenajea al documentalista submarino fallecido el año pasado mientras realizaba una inmersión

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Escultura submarina de homenaje a Fernando Garfella Oriol Viver / Carlos Garfella

Las cristalinas aguas del fondo de sa Dragonera acogen desde este domingo y para siempre a quien fue su mejor invitado, Fer Garfella. Allí reposa su mirada, representada en la escultura Ull de peix, a 25 metros bajo el Cap de Llebeig. Hasta ese lugar mágico, «una de sus zonas favoritas para bucear», se acercaron una quincena de delfines mientras ocho barcas acompañaban a los cinco buzos encargados de sumergir la pieza de mármol de 150 kilos creada por Xabi Amonarraiz.

«Mi hermano estaba loco por los delfines y una vez, hace tres años, rescató uno en la zona que se había quedado atrapado en un arte de pesca. En el pueblo cuentan la leyenda de que Fer se ha convertido en un delfín», relata Carlos.

La travesía para homenajear al documentalista marino fallecido el 9 de agosto del año pasado, con 31 años, mientras buceaba a seis millas de Cala Estellencs deparó más sorpresas con un cetáceo mular, la especie más conocida. «Uno de los 15 que hemos visto ha dado la vuelta a la embarcación de pesca en la que llevábamos la escultura y se ha marchado». A bordo de esta gambera prestada por la cofradía de pescadores de Andratx navegaba la familia de Fernando Garfella Palmer. «Ha sido muy emocionante», destaca quien custodia su legado. 

Partieron a las 7,30 horas y les acompañaron las embarcaciones del Club Náutico donde iban sus allegados y amigos, una treintena de participantes. Tras arribar a un punto donde era visible el Cap de Llebeig, se detuvieron para iniciar el traslado de la escultura. Esta maniobra se hizo con una polea para sacarla del barco y colocarla sobre un típico globo de buceo, utilizados para mover material pesado.

A partir de ahí, los buzos de las entidades Save the Med, Open Arms, Protemar, Tesma y Fundación Palma Aquarium se encargaron de llevar el Ull de peix hasta el lugar escogido debajo del cabo de sa Dragonera que tanto gustaba al mejor documentalista submarino de Balears.

El escultor también realizó la inmersión, una experiencia que no olvidará, y todavía tiene pendiente otra pieza de homenaje a Fer Garfella. Será a principios de agosto, en el primer aniversario de su fallecimiento, y se instalará en el paseo marítimo del puerto de Andratx, muy cerca de donde el fotógrafo del fondo del mar amarraba su barca. La escultura tendrá una placa con un texto y un código QR que dirigirá a una web con su biografía y sus mejores imágenes del litoral, incluida por supuesto la reserva marina de sa Dragonera que acoge desde este domingo su mirada de pez.

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