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Mallorca, escena del crimen de la novela negra alemana

La isla es la protagonista en decenas de ficciones policiacas en entornos vacacionales

La escena del crimen de la novela negra alemana

La escena del crimen de la novela negra alemana

Unas vacaciones en Mallorca inspiraron a Agatha Christie para escribir Problema en Pollensa, y la película Muerte bajo el sol, que se basa en otra novela de la reina del suspense, se rodó en diferentes lugares de la isla para recrear un reino imaginario situado en el Mediterráneo. Hace ya mucho tiempo de aquello, pero ahora quienes mueren por ambientar sus ficticias escenas del crimen en sa Roqueta son los escritores de novela negra alemanes. Durante los últimos años han publicado más de una decena de títulos con personajes locales y germanos cuya trama se desarrolla aquí con argumentos sorprendentes para enganchar al lector.

«Un asesino sin escrúpulos aterroriza Mallorca. Sus víctimas: jóvenes visitantes [...] Una manifestación inofensiva en contra del turismo de masas acaba en un baño de sangre», dice la sinopsis de Der Teufel von Mallorca, de Christina Gruber. Su primer libro sobre la isla, Mandelblütenmord, narra la historia de «una abuela con secretos, un policía enamorado y una extraña chica», y puede acabar convertida en una serie de televisión. La también exitosa Lisa Herding, quien firma como Lucía de la Vega, ultima la tercera entrega de Comisaria Fiol, en la que una policía mallorquina y una antigua agente alemana se dedican a investigar «secuestros y asesinatos de guiris» en parajes de la Serra; un crimen durante una boda en la Catedral, donde se refleja el poder de dos familias de la sociedad tradicional isleña; y la muerte en extrañas circunstancias de varios influencers.

Tanto Gruber como Herding destacan que en Alemania están de moda las novelas policiacas vacacionales. «Son un auténtico fenómeno que empezó hace unos años. Al principio se centraron en la costa sur de Francia, la Toscana o Portugal, y por una cuestión de marketing alguien pensó: ¿por qué no probamos con Mallorca, el destino favorito de millones de alemanes?», detalla en perfecto catalán la autora del pseudónimo español. «La editorial me lo pidió, como a otros escritores, también por marketing», explica. Gruber cree que el éxito se debe en gran parte a que «permiten al lector viajar con la mente. Muchas son mujeres e imaginan que están de vacaciones, con sol y un crimen excitante, mientras en Alemania llueve y hace frío».

Problemas isleños

Ambas escritoras reflejan en sus textos «la idiosincrasia isleña» y combinan protagonistas locales con germanos. Para Lisa Herding es muy fácil, ya que lleva en la isla desde los seis años y está «totalmente integrada en la sociedad mallorquina, por lo que la labor de investigación es innecesaria». De hecho, ha trasladado algunos problemas propios al personaje de Silvia Fiol, como «la dificultad de encontrar un alquiler barato debido a la llegada de la inversión extranjera y la subida en general de los precios, porque ya no te puedes comer una pizza y beber una cerveza en el Puerto de Sóller por diez euros», lamenta sobre la transformación que ha sufrido el pueblo en el que creció y sobre su amada Serra de Tramuntana.

"Doy información al lector para que aprenda sobre Mallorca. Es una forma muy entretenida de conocer la isla"

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Gruber pasa «temporadas en casa de una amiga en Llucmajor», donde también vive la detective de sus novelas, Johanna Miebach, con su nieta Gemma. El tercer protagonista es el policía Héctor Ballester y para que la historia sea lo más real posible se documenta «en profundidad visitando todas las localizaciones, como Andratx, Algaida, Manacor, Valldemossa, etc. y preguntando sobre la vida cotidiana, tradiciones, la parte clandestina de la isla, la política y cómo funciona la policía, por ejemplo, porque es complicado de entender que haya una Policía Nacional, una Local y la Guardia Civil», enumera quien además ejerce de periodista. «Intento dar información al lector alemán para que aprenda más sobre Mallorca, es una manera muy entretenida de conocer la isla», ríe.

Jan Lammers, que lleva 20 años residiendo aquí, también escribe sobre crímenes, aunque combina relatos breves con recetas al final de cada ficción. «A los alemanes les gusta mucho, han hecho libros de cada autonomía con recetas de esos lugares y decidieron probar con Mallorca». Sus narraciones «están ambientadas siglos atrás», ya que le encanta la historia y por eso aparecen asesinatos por celos o atrocidades varias en la época romana, medieval, preindustrial, etc. con toda clase de personajes, siempre con el telón de fondo de la Mallorca más oscura y el toque final gastronómico.

Sangre en el paraíso

Las ficciones alemanas con Mallorca como escenario y crímenes por resolver suelen combinar policías y detectives isleños y germanos:

La escena del crimen de la novela negra alemana

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