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Carles Bover, ganador de un Goya: "Cuando dejen de caer bombas, los medios se olvidarán de Gaza"

El director mallorquín prepara junto a Julio Pérez un documental sobre la explotación infantil en Benín

El cineasta mallorquín Carles Bover.

El cineasta mallorquín Carles Bover.

El cine de Carles Bover (Palma, 1985) siempre está relacionado con la denuncia social. Tras el gran éxito de Gaza, el cortometraje documental ganador del Goya en 2019, prepara un nuevo proyecto sobre la esclavitud infantil y los retos de futuro de Benín, uno de los países más pobres del mundo.

¿Cómo surge este proyecto?

Tenemos una persona conocida que ha trabajado en una entidad humanitaria en Benín y nos contó la realidad de ese país. Nosotros no lo conocíamos y empezamos a interesarnos por saber más. Decidimos investigar y descubrimos que, a nivel histórico, Benín tenía una relación con la esclavitud muy relevante. Desde hace más de 300 años se conoce esa zona como la «costa de los esclavos». Enviaban a miles de personas para ser esclavos en América. Luego supimos que tienen un gran problema con la esclavitud infantil y nos pareció anacrónico que siga existiendo esta realidad a día de hoy.

¿Qué tiene de especial?

Como en todos nuestros trabajos anteriores, cuando vamos a contar la realidad de algún lugar concreto no somos nosotros quienes lo narramos, sino que utilizamos los testimonios de la gente que vive allí. Esto ya es una posición clara sobre qué queremos contar y cómo lo vamos a hacer. Además, este proyecto es especial porque mucha gente no conoce Benín ni la realidad del país. Por eso hemos querido empezar la búsqueda de financiación a través de un crowdfunding, porque queremos que la gente se implique en el proyecto y llegue al máximo número de personas posible.

Después del éxito de Gaza, ¿cómo afronta este nuevo trabajo?

La repercusión que tuvo el documental sobre Gaza no ha tenido tanto impacto en nuestras vidas profesionales como la gente cree. Algunos piensan que, al día siguiente de ganar un Goya, te llaman para ofrecerte muchos proyectos y mucho dinero. Lo que sí esperamos es que nos ayude a conseguir más alcance y repercusión para que llegue a mucha más gente.

¿Cuál es la situación actual del documental en España?

Yo me considero un poco outsider porque mi trabajo principal no está relacionado con la industria audiovisual. Trabajo en mis proyectos en mi tiempo libre. En este sentido, creo que las plataformas han ayudado a que los documentales tengan un impacto mayor. Ahora, cuando hablas con alguien sobre documentales, ya no solo te hablan de animales y La 2 porque conocen muchos más títulos de gran calidad. Esto ha normalizado en cierta forma el formato documental en España y vemos que mucha más gente los consume. También hay que entender que no todos los documentales que se hacen son como los de Netflix. Por eso existen otros circuitos y recorridos muy necesarios para las producciones más independientes.

Uno de los mensajes principales de este proyecto es la necesidad de enseñar la parte positiva de Benín.

En este documental hay una parte clara de denuncia social que es obvia, pero no queríamos caer en la tentación de hablar de África como un lugar en el que solo hay gente que muere y gente que mata. Porque parece que siempre se habla de eso. En muchos de estos países hay grandes retos para el futuro que implican sobre todo a la juventud. Nos parece relevante remarcar este hecho porque Benín vive un momento muy importante en el que tiene que decidir su futuro. 

El documental Gaza vuelve a tener vigencia en los últimos días. ¿Cómo vive este momento?

En Gaza y Palestina siempre nos encontramos que se repiten historias que ya han sucedido hace unos años. Esto ocurre con la complicidad de la comunidad internacional. Si los grandes países hicieran frente a la brutalidad del Estado de Israel, esto no sucedería cada pocos años. Se está realizando un apartheid sobre la población palestina y se vulneran derechos humanos de forma sistemática. Cuando dejen de caer bombas, los medios se olvidarán de lo que está pasando allí, y esto es muy grave. Por eso nosotros quisimos contar la realidad desde el punto de vista de los que viven allí porque ellos son quienes viven las consecuencias de la destrucción y el silencio mediático. Israel es consciente de su impunidad y por eso actúa de esta forma. 

¿Cómo afecta la situación actual de la covid-19 al documental?

Para ir a estos países ya te piden que te vacunes contra muchas enfermedades, así que la covid es una más. Lo que sí hemos tenido que organizar bien es el tema de la seguridad porque, a pesar de que el peligro es menor que en países vecinos como Burkina Faso y Níger, tenemos que ser prudentes. Allí estaremos con una persona de confianza que nos guiará para saber hasta dónde podemos llegar. Al final son las medidas básicas que ha de tomar cualquier periodista o documentalista que vaya a estos lugares.

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