Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Patrimonio

Casi 4.000 personas reservan plaza para visitar las terrazas de la Catedral de Mallorca

Este lunes ha sido el primer día en que se han reactivado estas visitas culturales

Vuelven las visitas a las terrazas de la Catedral de Mallorca B. Ramon

Éxito de convocatoria, con todas las reservas agotadas, y satisfacción entre los visitantes, que han visto colmadas sus expectativas con una jornada que, en los climatológico, también ha acompañado. Las terrazas de la Catedral, un auténtico mirador gótico sobre la ciudad de Palma y su bahía, han reabierto tras año y medio cerradas, con un recorrido que ha sido gratuito para los residentes y que se ha saldado con un total de 133 visitas.

En esta apertura, y a la espera de ver cómo evolucionan las restricciones derivadas de la pandemia, los recorridos son libres y no guiados para evitar la concentración de gente. Se han establecido cuatro turnos programados entre las 10 y las 13 horas, de lunes a sábado, de una hora de duración y bajo reserva previa que se puede gestionar en la web de la Seu, en el apartado de entradas, o en sus taquillas.

“El pasado viernes fue el primer día en que se pusieron de modo online las reservas a disposición de la gente, y el sábado ya estaban agotadas. En total, 3.840 reservas. A partir de junio, siempre dependiendo de las evoluciones de la pandemia, queremos programar visitas guiadas todas las semanas, una excursión cultural que incluirá las zonas de los pináculos”, ha anunciado el director técnico del Cabildo de la Catedral, Joan Pastor.

Desde primera hora de la mañana de hoy, los visitantes, la inmensa mayoría residentes, solo había inscritos dos turistas, han accedido a las terrazas de la Seu a través de la escalera del campanario. Un total de 140 escalones que concluyen a 147 metros de altura, un ascenso que para algunos ha resultado más que duro. “Es lo que menos me ha gustado del recorrido, las escaleras. Me he cansado mucho y tan estrechas… me dan un poco de cosilla”, ha confesado Pol Llaneras, de 9 años, que ha subido a las terrazas en compañía de su madre Maria Antònia. “Es la primera vez que venimos, y sinceramente, lo recomendamos”, han asegurado en un paréntesis de su recorrido.

La subida por la escalera se realiza en grupos de cinco personas, para evitar aglomeraciones, y se recomienda hacerla a ritmo suave, mirando de encontrar la huella humana que existe y que se traduce, por ejemplo, en la mitad del ascenso, donde se encuentra una sala mediana con algunas inscripciones, como la firma del bandolero Sebastià Sbert, u otra que recoge un dramático “pens morir”.

Contemplando un edificio como la Catedral desde arriba se entiende la grandeza de la Seu y su relación con el entorno, porque las vistas que brinda son espectaculares. “Es la única catedral de Europa que ofrece dos ambientes, el del mar, con vistas al Castell de Bellver y l’Almudaina, y el de la ciudad, con unas maravillosas panorámicas que incluyen la iglesia de Sant Francesc, el ayuntamiento o Santa Eulària”, señala Pastor.

“Las vistas son espectaculares. Nunca había subido y llevaba dos años esperando este momento. Desde estas terrazas puedes conocer prácticamente toda la ciudad”, ha comentado Carla Moreira mientras se sujetaba a una de las barreras, presentes en todo el recinto cuando el muro no supera el metro de altura.

21

Vuelven las visitas a las terrazas de la Catedral de Mallorca B. Ramon

La tranquilidad y el silencio es la nota dominante sobre las terrazas, a diferencia de años anteriores, cuando siempre estaban llenas de gentío. Un silencio que solo se ve interrumpido por los ruidos que salen de las máquinas de los operarios, entregados estos días a la conservación de un patrimonio que también se ha visto afectado por la pandemia. Hoy tocaba dar aceite al cuerpo principal del campanario, de madera, así como quitar las malas hierbas que han aparecido en las gárgolas.

“La última vez que subí encontré el rosetón menos sucio que hoy y se podía ver bien a través de sus cristales”, ha asegurado Coloma Garau, quien ha realizado esta excursión cultural junto a Juan Fernández. La pareja, que hace unos días quiso conocer otra joya del patrimonio mallorquín como es Raixa, ha disfrutado analizando todos los detalles del rosetón central, uno de los mayores atractivos de la visita. Formado por 1.115 cristales de colores, es uno de los más grandes del mundo de estilo gótico y sin duda es la estructura más fotografiada durante el recorrido.

Unos paneles, colocados desde el primer momento en que se abrieron las terrazas al público, en el año 2017, reproducen los vitrales interiores y ofrecen una breve descripción y el título de los mismos, ejecutados por Gaudí, János Hajnal y otros artistas.

Las gárgolas también son protagonistas de este itinerario. Imposible no fijar la mirada en ellas. “Son realmente bellas y pasaría horas observándolas”, ha afirmado Pere Mascaró, estudiante de Arquitectura que también se ha mostrado interesado por las distintas piezas que descansan sobre las terrazas, como si se hubieran desprendido de algún punto. “Son remates de los pináculos que nunca llegaron a colocarse, ni lo harán”, aclara Pastor, una auténtica enciclopedia de las alturas, sin competencia. En este sentido, los guías turísticos, uno de los colectivos más castigados por la Covid, recibirán una buena noticia en los próximos días, cuando se haga público el convenio que se ha firmado con el colegio oficial de guías, por el cual se les permitirá subir a las terrazas, medida con la que se pretende “reactivar” un sector, el turístico, en horas bajas.

Durante este primer mes las visitas para residentes de Mallorca serán gratuitas. A partir del mes de junio tendrán un precio de 5 euros por persona y se ofrecerá un día a la semana gratuito, todos los viernes. Para los no residentes el precio será de 20 euros y podrán disfrutar de una visita a la Catedral y terrazas.

Compartir el artículo

stats