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Las tres “S”

El pasado sábado tuvimos la ocasión de poder escuchar, en Palma, a uno de los tenores que, actualmente, tienen más proyección internacional, por lo que al repertorio alemán se refiere: Daniel Kirch. De cara al futuro, Kirch tiene compromisos importantes que llenan su agenda del presenta año y del que viene. Mirando el pasado, ha actuado en producciones operísticas dirigidas por Barenboim o Fischer. Así que el hecho de tenerlo en Mallorca fue un lujo.

El cantante, acompañado por Francesc Blanco al piano, ofreció un auténtico recital de buen hacer y decir, a través de composiciones nada fáciles de Schubert, Schumann y Strauss, Richard, naturalmente. Las tres “S” de la historia de la música.

Empezó la sesión con seis delicados lieder de Schubert, cuya interpretación ya situó al oyente en lo que sería la línea del concierto, lleno de delicadeza. Destacable, sin duda, la versión de An Silvia, pura delicia.

La parte central estuvo dedicada al ciclo completo de Robert Schumann titulado Dichterliebe o Amor de poeta, con textos de Heinrich Heine. Dieciséis canciones breves pero intensas, en las que el compositor plasma esas contradicciones que acompañan al poeta que ama sin ser correspondido. Auténtica lección de canto, la que dio Kirch a través del saber decir, saber cantar sin aspavientos, teatralizando incluso. Notables todas las canciones, con un sobresaliente para Ich grolle nicht.

Y, para terminar, unas propuestas straussianas. Muy bien todas ellas, aunque es obligado destacar Morgen, sin duda una de las canciones más hermosas del siglo XX y que Kirch cantó con amor y pasión.

No podemos dejar de lado la labor muy profesional del pianista acompañante. Francesc Blanco estuvo a la altura del cantante, alternando en protagonismo y buen hacer. De 10 la parte instrumental de Morgen, tan importante o más que la parte vocal.

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