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Diario de Mallorca

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Antoni Lliteres: una recuperación histórica

Una grabación discográfica, dirigida por Daniel Pinteño, recupera algunas obras musicales sacras del compositor de Artà, transcritas por el también mallorquín Antoni Pons

Pablo Zapico, Jacobo Díaz, Ignacio Prego, Ester Domingo, Daniel Pinteño, Pablo Prieto, Carlos Mena, Ismael Campanero y Ricard Casañ.

Cuando parecía que la música española del barroco estaba toda clasificada y recuperada, aparecen nuevas partituras en archivos de iglesias y bibliotecas, que permiten aumentar el catálogo de buenas composiciones de la época.

Es el caso de unas obras de temática religiosa, escritas por el compositor mallorquín Antonio de Literes (Antoni Lliteres), nacido en Artà en 1673 y que vivió y trabajó en Madrid hasta su muerte en 1747 y que ahora ha publicado la discográfica 1700 Classics con el título Literes (1673-1747) Sacred Cantatas for Alto. Los intérpretes son el grupo de música antigua Concerto 1700, que dirige el violinista Daniel Pinteño y el contratenor Carlos Mena.

En el disco se recogen algunas de las obras sacras del compositor mallorquín que se han encontrado en los archivos de la Catedral de la Ciudad de Guatemala, después de permanecer dos siglos olvidadas.

Para Pinteño, este disco «recupera unas cantadas que pertenecen al periodo tardío del compositor, una época que, por lo que se ha visto, está todavía por acabar de estudiar». Si bien Lliteres es más conocido por su música escénica, el hecho de que trabajara para la Capilla Real también hizo que escribiera música para la liturgia. Y añade Pinteño: «La música religiosa que conocíamos de Lliteres pertenecía a la primera época, poco sabíamos de su faceta tardía como autor de piezas sacras, en las que se notan las influencias italianas y francesas, lo que da a esas obras un toque avanzado para lo que era en aquel momento el barroco español, incluso podemos hablar de virtuosismo por lo que al tratamiento de la voz se refiere».

Hablamos de cuatro Cantadas, que sería el equivalente a las Cantatas italianas y alemanas, todas ellas dedicadas al Santísimo y compuestas entre 1725 y 1733.

A la pregunta de cómo se han recuperado esas obras, Daniel Pinteño responde que «fue el musicólogo y flautista mallorquín Antoni Pons quien nos hizo llegar este descubrimiento hecho en la ciudad americana, que en la época de Lliteres era un lugar al que llegaba mucha música española, ya que la música que se hacía en la Capilla Real de Madrid se exportaba a otras catedrales de influencia hispana». Y añade: «Espero que este descubrimiento abra nuevas puertas y líneas de investigación e incentive la búsqueda de más partituras del compositor y de otros como Torres o Nebra».

Antoni Pons, que pertenece a la asociación cultural Ars Hispana, dedicada a la recuperación y difusión del patrimonio musical español e hispanoamericano anterior al siglo XIX, también se ha encargado de hacer la transcripción, pues esos materiales se conservaban manuscritos. Para el violinista y director Pinteño: «Pons ha hecho, además de un muy buen trabajo de transcripción, una muy rigurosa edición crítica, que aporta el valor científico a la recuperación, cosa que ayuda a la hora de interpretar esas partituras de siglos pasados. Los musicólogos investigan los manuscritos y los intérpretes los damos a conocer».

Para Antoni Pons: «Ha sido un placer seguir colaborando con este grupo, con el que ya habíamos editado un disco con obras de José de Torres, contemporáneo de Lliteres. Este proyecto no será el último, ya que en archivos e iglesias hay mucha más música española del barroco y pueden salir cosas nuevas e interesantes».

Portada del disco.

Portada del disco.

La instrumentación de estas cantadas es prácticamente homogénea en todas ellas. Lliteres utilizó violines en las cuatro, oboe en dos de ellas y un instrumento hoy prácticamente desaparecido, el clarín, una trompeta natural, sin pistones, en la titulada Ya por el horizonte, que curiosamente, de las cuatro, es la que contiene maneras y estilos más genuinamente hispanos.

Para esta grabación, el conjunto Concerto 1700 ha podido contar con la voz del contratenor Carlos Mena, toda una autoridad en la música barroca y que aumenta ese toque de música antigua que tiene la grabación. Y añade Pinteño: «Dentro de nuestras posibilidades hemos intentado acercarnos a lo que era el sonido de la época de Lliteres, utilizando instrumentos con cuerdas de tripa, oboe y clarín barrocos, todo ello para dar un color muy diferente a la música. Y además pudimos realizar la grabación, justo acabado el primer estado de alarma, en una iglesia junto a la Capilla de San Lorenzo de El Escorial».

Sobre la posibilidad de poder interpretar estas cuatro obras en vivo en Mallorca, Pinteño se muestra abierto a cualquier propuesta. «Lliteres interesa a los melómanos de Mallorca, lo pude constatar cuando vine hace unos años para formar parte de la orquesta que interpretó la ópera Los Elementos en el Teatre Principal de Palma y la acogida fue realmente muy buena. Y si a todo esto añadimos que la recuperación la ha hecho otro mallorquín, Pons, entonces el interés aumenta».

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