Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Joan Valent crea ‘Caiassa’, festival respetuoso «con la tierra y las tradiciones»

Se celebrará del 25 de julio al 14 de agosto en su casa, en Algaida, y constará de 10 conciertos

Valent, al fondo, dirige un ensayo en su casa, con Smerald Spahiu, Emmanuele Bleuse y Andreu Riera.

Joan Valent (Algaida, 1964) decidió escuchar, cuando se nos vino la pandemia encima, el consejo de un buen amigo suyo, el científico Ramon Rosselló: «Sigue con lo tuyo o te hundirás». La covid-19 se llevó por delante sus proyectos de 2020, «todo se fue al garete», confiesa, desde la presentación de su Poetic Logbook en el Auditorium de Palma, primer disco de una trilogía marcado por la poesía, hasta la grabación de la segunda entrega programada para agosto y septiembre. Lejos de caer en la «depresión» que padeció, se levantó y sabedor de que «si te paras, se para el mundo», se puso a escribir y reflexionar. Desde hace unos días graba Poetic Logbook II, álbum de corte instrumental, en los estudios Sonoteque de Palma, y el próximo verano estrenará un encuentro musical en el campo de su casa, Caiassa, algo así como un «festival de Bayreuth rural» al que ya se han apuntado figuras internacionales como el pianista Michael Nyman.

Michael Nyman.

Michael Nyman.

«La sostenibilidad, el respeto a la tierra y las tradiciones», define el ciclo de conciertos Caiassa. Diez recitales que tendrán lugar en su finca a las afueras de Algaida, del 25 de julio al 14 de agosto, si el siempre complejo y tedioso ejercicio de búsqueda de financiación da con los números. Consell y Govern ya tienen el plan sobre la mesa, desde hace un tiempo. El proyecto viene avalado por la solidez. «Probamos el espacio sonoro el pasado verano en Lleida. Se trata de un espacio circular, formado por balas de paja, es rostoll, con un aforo de 490 personas, que no contamina. Será una vaca la que acabe con ella una vez terminadas las actuaciones», explica.

Francisco Fullana.

Francisco Fullana.

La idea de Valent no es reciente, viene de lejos, de su etapa en el Festival de Pollença, muestra que recuperó su calidad tras asumir el cargo de director artístico en 2012. «Me lo pasé muy bien en Pollença. Por la trascendencia que tienen las cosas bien hechas», recuerda un músico que logró acercar a la isla a estrellas como Goran Bregovic, Miguel Poveda, el Fauré Quartet, la World Orchestra o el citado Nyman, entre muchos otros. «Me quedé con ganas y ahora es un buen momento, un momento muy complejo por lo de la covid, pero propicio para inyectarle ilusión y futuro. El drama está ahí y hay que tirar adelante con cosas que tengan sentido, sostenibles. Hay que reinventar nuestro propio elemento, mutar, transformarse, y seguir», sostiene.

Sebastian Knauer.

Sebastian Knauer.

Michael Nyman piensa como Valent, y él será el encargado de inaugurar el festival Caiassa, junto a Sebastian Knauer, también pianista, otro músico que el de Algaida se trajo a Mallorca con motivo del Festival de Pollença. «Nyman y Knauer presentarán el disco que han creado juntos. A Nyman, a quien conozco de cuando yo vivía en México, donde nos veíamos cada semana, le seduce este proyecto mío», afirma.

Francisco Fullana, el violinista mallorquín, es otro de los atractivos del ciclo. «Es uno de los músicos más influyentes y con más proyección del mundo, algo espectacular. Es un gran artista y será uno de los grandes del siglo XXI», asegura.

El cartel tiene más nombres propios, como los de la Orquestra Simfònica de les Illes Balears, o los de la arpista lleidatana Berta Puigdemasa y el guitarrista de corte eléctrico Iván García, dúo que interpretará Los 4 elementos, y otros pendientes de confirmar. Sí se puede anunciar la guinda del pastel, que la servirá el propio Joan Valent, con su Ars Ensemble, el 14 de agosto.

Ese concierto, el de clausura, estará centrado en Logbook Poetic II, un disco que Valent graba estos días en Palma, con Smerald Spahiu, concertino de la Simfònica; el violonchelista Emmanuel Bleuse; y el pianista Andreu Riera, su último fichaje. «Riera es un genio. Si no fuera mallorquín estaría tocando en el Carnegie Hall. Aporta tanto... solo con su presencia. Imprime generosidad y categoría a la música», subraya.

Logbook Poetic II contendrá un total de siete cortes, tres de los cuales ya están registrados, como Cayo Paredón, una mezcla entre la música afrocubana y la polifónica de Perotín; y Non Omnis Moriar (Nunca moriré del todo), un tríptico con sonetos de Colau Dols.

A diferencia de la primera entrega, esta segunda será puramente instrumental, una decisión apoyada en la creencia de que «la voz no deja margen a la fantasía, es muy impositiva».

Antón García Abril

«Siempre he sentido un gran respeto y admiración hacia Antón García Abril», confiesa Valent. El músico de Algaida, tocado por el fallecimiento del, Premio Nacional de Música, se siente «en comunión» con un compositor que, como él, tuvo que hacer cine para poder vivir, bandas sonoras que le abonaron el camino a la música clásica. «Hilary Hahn grabó su obra y lo situó entre los grandes», apunta. «García Abril fue grande, y muy amable», añade Valent, siempre en lucha contra las «etiquetas absurdas».

Compartir el artículo

stats