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Joan Miquel Oliver: "Spotify es una gran trampa, es capitalismo salvaje"

El músico presenta la reedición en vinilo de 'Surfistes en càmera lenta', su primer disco, y una gira para celebrar los 15 años de su carrera en solitario

Joan Miquel Oliver presenta la reedición en vinilo de 'Surfistes en càmera lenta', su primer disco G. Bosch

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Joan Miquel Oliver presenta la reedición en vinilo de 'Surfistes en càmera lenta', su primer disco Raquel Galán

Hay que tener un tocadiscos para escuchar lo último de Joan Miquel Oliver, es decir, su primer álbum en solitario. Y colocarlo a 45 revoluciones por minuto, ya que Surfistes en càmera lenta ha sido reeditado con mayor calidad de audio para apreciar al máximo la guitarra de plástico, el xilófono de juguete, «lo que estaba por casa», y el violín, que toca por vez primera el compositor, letrista y guitarrista del exitoso grupo Antònia Font. Quien desconozca el resultado o quiera saborearlo de nuevo, lo podrá encontrar a partir de este viernes en la tienda de discos Xocolat, un buen regalo del Día del Padre para los seguidores de la banda y de este consolidado músico mallorquín.

Y nada de buscarlo en Spotify, no porque la plataforma no tenga las 11 canciones del disco, que tampoco, sino porque «Spotify es una gran trampa, es capitalismo salvaje», como denuncia Oliver. Lo dice al explicar la elección del formato en vinilo: «Es la manera de que el dinero que la gente se gasta en música acabe en manos de los músicos, no del propietario de Google ni de los fabricantes de móviles». El autor de Surfistes..., producido por Blau, argumenta que «los vendedores de aparatos teléfónicos, el software y Google han incentivado que el contenido musical, algo que ellos no crean, sea gratis con el objetivo de que los usuarios no gasten en música, sino en sus smartphones». «La trampa radica en que si no estás en Spotify, no existes, y al mismo tiempo el beneficio económico es puramente simbólico, auténtico capitalismo salvaje», dice sobre unas cifras que no superan los diez céntimos por escucha.

La compra de discos no solo evita el «traspaso de patrimonio expoliado a los músicos», sino que consigue «que la industria musical aguante», ahora que hay tan pocos conciertos. «Creo que la gente lo sabe y está empezando a concienciarse», se congratula Joan Miquel Oliver. Durante la presentación este miércoles de esta edición limitada también anunció la gira del 15 aniversario de la primera publicación. Empezará en abril en Cataluña; llegará el día 25 al Teatre Principal de Palma, donde ya casi no quedan localidades; y acaban de salir a la venta las del 22 de junio en Es Claustre de Muro y el 30 y 31 de julio en Maó y Ciutadella. El intérprete avanza que será un concierto «pensado como un pequeño set teatral, por las características del disco», ya que además de él (voz y guitarra) estarán sobre el escenario Xarli Oliver (batería) y Jaume Manresa (teclados), y entre los tres tocarán el resto de los instrumentos y «hasta una sierra de cortar», que es lo que harán en Pallasso.

La primera parte se centrará en Surfistes en càmera lenta mientras que la segunda mostrará cómo ha evolucionado en solitario. «Tras volver a escuchar el primer disco, he visto que después la música es mucho más elaborada, compleja, y se pierden un poco esas cosas tan de pop clásico, tan precisas, como en Emerson Fitipaldi o La mujer que mordió un piano», en palabras del artista. Sin embargo, valora en especial la simplicidad de sus primeras canciones sin Antònia Font. «Da la impresión de que escribir canciones sencillas es más fácil, pero en realidad es más difícil, porque tienes que pensar qué decir en cuatro frases que dispare la imaginación de quienes escuchan».

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