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«Escribir del confinamiento fue terapéutico, esa etapa nos hizo reflexionar a todos»

«Ya no aplaudimos a las ocho, cada uno va a lo suyo»

Samuel Bermúdez,  alias Samarino, con su primer libro.

Samuel Bermúdez, alias Samarino, con su primer libro. Guillem Bosch

Samuel Bermúdez piensa que «todos tenemos una historia que contar sobre el confinamiento». La suya empieza el 14 de marzo con «unas líneas expresando la confianza en los sanitarios y los cuerpos de seguridad». Escribir «fue terapéutico», por lo que este autor novel continuó día tras día relatando «sentimientos propios y los de toda la sociedad, ya que coincidimos en muchas cosas», hasta que finalmente se animó a autoeditar y publicar sus textos, un libro que este año ha visto la luz con el título de Memorias de un confinamiento. En él pone de relieve lo ocurrido en una etapa «que hizo reflexionar a todo el mundo, removió a mucha gente y, aunque cada uno tiene su vida, la incertidumbre, la solidaridad y el poder de resiliencia que llevamos dentro son comunes y salieron de forma similar, con la magia y la unión que se vivió».

Es consciente de que ahora no se podría escribir el mismo libro, porque «ya no aplaudimos a las ocho, cada uno va a lo suyo, con sus preocupaciones y su piloto automático». El empresario, alias Samarino, lamenta que «la magia se ha perdido», pero lo entiende porque «la gente está cansada, agobiada, y pese a poder salir, queda un largo camino en este proceso de recuperación».

Bermúdez, que dona el 10% de las ventas al Banco de Alimentos, ha conseguido por el momento unos 180 lectores con la primera edición. Considera que el tema del libro no llega tarde, «todo lo contrario», ya que lo publicado sobre la pandemia «será historia dentro de un tiempo, cuando pase todo esto, y se venderá mucho más», según su opinión. Ahora puede encontrarse en librerías como Drac Màgic y Tot Llibres y en varias plataformas de venta en formato digital.

Por último, quiere destacar la importancia de un capítulo en el que entrevista a una enfermera de la UCI de Son Espases porque su testimonio «es una lección de vida tremenda». Para el autor, la labor de esta profesional y los sanitarios en general es «reveladora» y por ello invita «a los incrédulos a dar un paseo por la UCI». Pero no es un texto dramático, sino que «se recalca lo positivo que ha dado esta situación extrema».

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