Desde ayer, y gracias a la aprobación, por unanimidad, de los miembros de la Comissió de Govern de la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca, la biblioteca de la fundación tendrá un nombre propio, el de Biblioteca Pilar Juncosa.

Con este gesto, fruto de la iniciativa de la responsable del archivo y la biblioteca de la Fundació, se quiere rendir homenaje a quien fue una pieza clave en la vida y obra de Joan Miró (Barcelona, 20 de abril de 1893-Palma, 25 de diciembre de 1983), y en la construcción del edificio que alberga la biblioteca. Además, Juncosa fue parte activa en la constitución de la Fundació Pilar i Joan Miró en 1981, cuando el matrimonio sentó las bases con la creación de los estatutos y las donaciones de patrimonio artístico y documental.

En 1986, tras la muerte de Miró, Pilar Juncosa completó el legado del artista, basado en la cesión de los talleres de trabajo, planteando la necesidad de construir un edificio para albergar la sede fundacional. Con esta finalidad anunció la donación de los terrenos en los que actualmente se encuentra el museo, además de subastar 42 obras de la casa Sotheby’s para construir el centro.

«De esta manera podemos afirmar que el Edifici Moneo es la impronta que nos deja Pilar Juncosa», señala la Fundació en un comunicado.

Los fondos de la biblioteca están constituidos en buena medida por los donativos que hizo Pilar Juncosa durante los primeros años de funcionamiento de la Fundació: libros, revistas, hemeroteca... Concretamente, en 1986 realizó una donación de nueve libros, 94 revistas, 105 catálogos y siete álbumes con recortes de prensa sobre Joan Miró desde 1918 a 1958.

Desde un punto de vista más personal, la mallorquina ejerció durante medio siglo de convivencia una discreta pero considerable influencia en el artista. En palabras de Miró, «Pilar, mi esposa, es una compañera ideal para mí. Sin ella, yo sería un huérfano perdido en este mundo. Fuera de mi trabajo no tengo ninguna noción de las cosas ni de cómo organizarme. Ella es mi ángel de la guarda».