El mar, que como la música le permite «bucear» y «sentir», la «reclusión» en su refugio de Ses Salines, una necesidad que practica desde antes de la pandemia, y una filosofía vital basada en «ser feliz con lo que hay» marcan el nuevo trabajo discográfico de Blai Vidal (Palma, 1980), el tercero en su carrera, Blue Skies For You. Nueve canciones de corte instrumental basadas en músicas del mundo y conjugadas con armonías de la clásica y algunas gotas de jazz.

«Me resulta muy difícil ir por un mismo raíl. Me gusta explorar nuevos caminos», afirma Vidal, deseoso de que el oyente pueda «volar» con su música como lo hace él. «Con mis paisajes sonoros, que viajen a los mundos que deseen. La imaginación debe ser libre y efímera, de sorpresa», defiende. Apasionado de los viajes, sus nuevas composiciones se mueven a ritmo de música brasileña (Samba para el sol), te sumergen en el mar con una cançó de bressol (Aigo), evocan la tranquilidad y la paz (Blue Skies For You) o permiten descubrir la sonoridad de un kemençe, el violín turco protagonista en Le Nomade du Vent, un tema «muy visual con un toque clásico», apunta su autor.

Blai Vidal, una invitación para «volar con la música»

Blai Vidal, una invitación para «volar con la música»

El flamenco también se deja sentir, en el tema Luz y sombra, como también la influencia de figuras del tamaño de Debussy, César Frank o Erik Satie, en la minimalista L’Hiver que j’ai presque oublié les E, ejecutada con un oud (laúd turco). La novedad, frente a anteriores trabajos, llega por el lado de Irlanda, con un tema celta, On The North Of Winter, en el que colaboran Enrique Pastor al violín y la viola, Pere Joan Martorell a la xeremia y Joan Sebastià Mateu a la flauta irlandesa (tin whistle). Japón, país que está tras Below red Trees, y la saltarina On The East Of Spring completan el recorrido de un álbum dedicado a la memoria del músico Lluís Vivern, fallecido el pasado octubre.

En la grabación del disco, cuya presentación podría tener lugar en el Festival Jazz I Am, ha contado con un equipo «con el que he encontrado el equilibrio acústico y tímbrico», el formado por el pianista Álex Duato, el bajista y contrabajista Wojtek Sobolewski y el percusionista José Llorach. Su próximo reto pasa por un viejo y ansiado proyecto, un disco «cantado» sobre una serie de temas compuestos a partir de poemas de Maria Antònia Salvà que su madre, Guillermina Ramis, registró en una casete y permanecen inéditos.