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Arte Crítica

Conquistando Francia a la mallorquina

Expisición de Guillem March.

Expisición de Guillem March.

Hay algo de especial en eso de reconocer imágenes dentro de otras imágenes. Me refiero a la satisfacción que se siente cuando uno cree reconocer una imagen familiar en una película, en una fotografía, o en un cuadro. Algún mecanismo de recompensa se debe activar en el cerebro cuando reconocemos un lugar que nos es próximo, o una cara que nos es amiga. Y además parece que, cuanto más supuestamente alejado sea el medio de la imagen reconocida que aparece en él (película, fotografía, cuadro), mayor es la proeza, y más complacencia, si cabe, aún se tiene.

Algo así pasa con las ilustraciones de Guillem March (Palma, 1979), un artista que, aunque mallorquín, ha realizado su proyecto más ambicioso y personal para la editorial francesa Dupuis. Este ilustrador, que ha trabajado con la popular editorial americana DC Comics y forma parte del equipo creativo de Batman, se ha permitido retar el orgullo chovinista de los franceses y hacer un cómic protagonizado por Karmen (sí, con k), en el que los escenarios de sus trepidantes aventuras que la llevan a experiencias próximas a la muerte no son otros que el Parc de la Mar, la Seu, Ses Voltes, el Paseo Marítimo, o la mismísima olivera de Cort. Para quien quiera comprobarlo, una de las salas de exposiciones de la Misericòrdia acoge estos días una muestra de algunas de las ilustraciones que forman parte de este trabajo que, hay que decirlo, es autoría total de March, ya que él mismo firma tanto los dibujos como el guion de las historietas. En la muestra se puede ver también un vídeo donde el mismo Guillem explica las particularidades de sus dibujos y en concreto, de su proyecto en exposición.

Expisición de Guillem March. A. F. H.

Vale la pena visitar esta muestra, la de un ilustrador mallorquín que ha conseguido conquistar al público y a la crítica francesas, aunque éstos no puedan (casi con toda seguridad) sentir ese placer del reconocimiento de imágenes familiares. Nosotros, en cambio, sí.

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