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L.A., un fructífero exilio marcado por la covid

«Es la grabación más prolífica que he hecho nunca», confiesa Luis Alberto Segura tras dejar el refugio de la Serra en el que ha compuesto sus nuevas canciones, algunas bajo los efectos del coronavirus

L.A., un fructífero exilio marcado por la covid

L.A., un fructífero exilio marcado por la covid

Luis Alberto Segura decidió el pasado mes de octubre trasladar su residencia de Palma a Orient, en la Serra de Tramuntana, donde estuvo hasta principios de enero, a modo de «exilio» voluntario, para entregarse en cuerpo y alma al anunciado y esperado regreso discográfico de su banda más exitosa, L.A. La intención era componer en soledad y tranquilidad pero a las pocas semanas le surgió una inesperada y molesta invitada: la covid. Lejos de caer en la desesperación, aprovechó el virus y pudo componer en un estado febril, a modo de experimento. La cuarentena resultó prolífica, se impuso el rock, y las canciones que darán forma a Evergreen Oak ya están en el estudio del productor Antoni Noguera, con quien desde hace quince días está mezclando todo el material grabado.

«Tras dar positivo, pasé quince días raros. Me invadió un estado febril sin tener fiebre, y lo aproveché para probar. La fiebre altera el funcionamiento de todo el cuerpo, incluido el cerebro, y quise hacer algunos arreglos en ese estado, con la guitarra y los teclados. Me dejé llevar», comenta Segura, ya recuperado del coronavirus y de nuevo afincado en Palma.

«Sabía que en la casa de Orient, con el historial que tiene la Serra, con la cantidad de proyectos artísticos que se han levantado ahí, con la energía y electricidad que genera, pasaría algo. Fueron tres meses creando a mi ritmo y puedo asegurar que es la grabación más prolífica que he hecho nunca», afirma desde el estudio de Antoni Noguera, el productor con quien Paco de Lucía trabajó en la isla, un músico ligado a la carrera de Segura desde sus inicios en los años 90, cuando lideraba Glycerine. «Con Toni tengo una gran confianza. Nos lo decimos todo, siempre desde el respeto, lo bueno y lo malo. Él tiende a la grandilocuencia musical, siempre trata de mejorar el sonido, y tratamos de encontrar un equilibro frente a mi postura. La fórmula funciona», aclara.

L.A., un fructífero exilio marcado por la covid

El nuevo disco de L.A. todavía no tiene decidido su formato, se hará en los próximos días, pero de un modo u otro incorporará la filmación que se realizó de todo el proceso creativo en la casa-refugio de la Serra de Tramuntana adonde Segura huyó escapando de «la realidad absurda, de la desinformación informativa y la locura genérica» provocada por la pandemia.

«Lo tengo todo claro en mi cabeza y creo que será un discazo. Suena diferente, me ha dicho un sorprendido Noguera. Las canciones transmiten libertad, naturaleza, todo plasmado con claridad. He intentado hacer sonar bien mi imperfección», confiesa un músico que ha vuelto a meterse en el «traje de L.A.» tras su aventura como Luis Albert Segura, el proyecto que le mantuvo en los escenarios hasta principios de 2020.

En la actual fase de mezclas y producción, el tándem Segura-Noguera ha recurrido a otra pieza clave en el sonido que persiguen, representada en Sergio Llopis (alma mater del grupo Highlands Project, que saca disco en febrero, Keepin’ On), el pianista con el que grabó Amenaza tormenta, en este proyecto en el papel de arreglista.

L.A., un fructífero exilio marcado por la covid

«Escuchar cuatro horas la misma canción puede resultar tedioso, pero en el estudio siempre intento disfrutar. Mi trabajo, ahora, es ver trabajar a Noguera, y aprender de su forma de currar y de su profesionalidad. Y eso solo puede ser bueno», reconoce.

Menos buena es la situación que vive estos días Estados Unidos, un país que Segura conoce bien y en el que grabó From The City To The Other Side (2015). «Lo del Capitolio me pareció una película que forma parte del show business del siglo XXI. Me cuesta creer que eso ocurriera de verdad, y eso me entristece. Al menos en mis canciones hay paz y conexión con la naturaleza, que, no se olvide, es la base desde la cual hemos construido nuestro imperio de mentira».Así se titula el disco de L.A. grabado en la Serra, un proceso creativo que fue filmado y que documenta el modo de componer del rockero palmesano.

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