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Diario de Mallorca

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Crítica de teatro

Amparados por Empar

Sí, realmente lo que sustenta ese teatro musical, que no tiene tanta música como para considerarse un musical, es el texto. Las historias de Empar Moliner, que ella recoge en el libro del mismo título que la obra que comentamos y que editó Quaderns Crema, son la base de esa propuesta, a medio camino entre el teatro, el musical y la performance.

La escenografía es correcta, sin aspavientos. Todo pasa en un salón de bingo. Todas las situaciones se desarrollan en ese mismo escenario, a veces convertido en comedor, en despacho o habitación, según convenga, con la sola inclusión de algunos elementos.

Ahora bien, en las situaciones, muchas surrealistas, y en los diálogos (la cosa va de parejas), están las bazas del espectáculo. No en la música, unas simples canciones compuestas por Andreu Gallén, que poco aportan a la trama, pero que permiten al cuerpo de actores demostrar que no solo saben actuar muy bien, sino que también pueden cantar. En el reparto, dos hombres y seis mujeres, está el punto fuerte de la propuesta, pues con otro elenco, seguramente no funcionaría al mismo nivel.

No esperemos una comedia musical, como anuncian las de T de Teatre en su web. Es una comedia, a secas, con algunas canciones que sirven para pasar de una historia a otra.

La obra se deja ver, pero no hace olvidar otras propuestas anteriores que nos han llegado desde Cataluña, esas sí, con el apropiado adjetivo de Musicales.

Añadamos que el grupo valenciano Malifeta tiene una canción con ese título, T’estime si he begut, que da nombre a un álbum.

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