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Benito Zambrano: "Cuando voy a contar una historia necesito que me emocione"

El director sevillano está en Valldemossa rodando su nuevo filme, ‘Pan de limón con semillas de amapola’

Benito Zambrano, 
fotografiado ayer
en Valldemossa. manu mielniezuk

Benito Zambrano, fotografiado ayer en Valldemossa. manu mielniezuk

Después de llevar al cine Intemperie, basada en la obra de Jesús Carrasco, Benito Zambrano (Sevilla, 1965) se ha vuelto a situar tras las cámaras. De nuevo, el cineasta dirigirá otra adaptación, la de la novela Pan de limón con semillas de amapola de Cristina Campos. La historia se desarrolla en Mallorca, y más concretamente en Valldemossa. Allí se encuentra estos días el equipo de rodaje con Zambrano al frente: «La novela se desarrolla aquí y en el propio Valldemossa hemos encontrado el encanto que buscábamos, queremos que Mallorca esté presente» apuntó ayer el director.

Con este nuevo proyecto, Zambrano admitió que se ha alejado mucho del último filme que rodó: «Intemperie era una historia de hombres y esta es una película fundamentalmente de mujeres y es una película de otras emociones, de otros sentimientos. El mar, paisajes maravillosos, todo muy estético y muy cuidado ya que queremos hacer una película bonita, tierna», resumió.

Tras finalizar una larga mañana de rodaje en la plaza Pública de Valldemossa, el director compartió sus impresiones sobre lo que está significando trabajar en Mallorca donde dice haberse sentido muy bien recibido: «Estamos en nuestra burbuja, sin salir y de pronto el mundo es otro. Ves las noticias y es como si no fueran con nosotros. Estás tan absorto tan metido aquí dentro, parece una liberación». Sin embargo, la pandemia está ahí, poniendo las cosas más difíciles: «Nos está complicando mucho. Cuando le doy una instrucción al actor necesito que me vea la cara si no, me cuesta mucho expresarme. Nos está obligando a perder más tiempo. Está significando un coste alto para las producciones pero es un dinero que no se invierte en la película; es para poder hacer la película», refierió el director. Zambrano admitió sin embargo que esa dificultad no es exclusiva de la industria cinematográfica: «Ahora mismo creo que trabajar es lo más valiente. Creo que la cultura tiene que intentar hacer y no pararse, seguir ofreciendo y seguir dando como todo el país, como toda la gente que sale todos los días a currar». Aunque el proyecto llegó a sus manos como un encargo de la productora Filmax , Zambrano aclaró que es preciso que una historia le «golpee» para que se interese por ella: «Necesito que cuando voy a contar una historia, sea algo que a mí me emocione primero, que yo sienta que vale la pena. Si a mí me duele, si a mí me hace reír o llorar, pienso que puede hacérselo sentir a cualquiera». En este sentido el cineasta admitió que Pan de limón con semillas de amapola «tiene algo de cuento, de melodrama con componentes muy duros del drama. En el fondo yo soy muy melodramático, me encanta el melodrama y creo que es uno de los grandes géneros, lo que pasa que está muy denostado».

Zambrano explicó que ha escrito el guión junto con la autora de la novela, Cristina Campos: «Hemos trabajado muy cómodos juntos. Cristina ha sido muy humilde. «Ésta es mi novela, pero vamos a pensar como cineastas», me dijo. Ella entendía que hablábamos de dos cosas diferentes ». Zambrano espera que lo que cuenta en este filme interese al público puesto que «es una historia de mujeres que son las protagonistas de este siglo. Lo que cuenta tiene que ver con la sororidad, con el apoyo, con la unidad y con el cariño. Reivindica de alguna forma la ternura, el amor del grupo de mujeres que se ayudan, que crean nuevas familias y formas de vivir», argumentó.

Su esperanza es que la película esté terminada entre los próximos meses de abril y mayo aunque no se aventuró a poner una fecha de estreno. Lo que sí expresó es su deseo de que la cinta se vea en la gran pantalla: «La ilusión, lo bonito, es que la vacuna aparezca ya y en dos o tres meses volvamos al punto de partida, que va a ser difícil porque la crisis económica no se va a recuperar tan fácil. Que podamos terminar en abril o mayo y poder estrenarla, todo esto con la fe que de que aquí a mayo aparezca la vacuna. Si no, tendrán que ser estrenos pequeños. Quisiera que esta película se vea por el mundo en salas de cine».

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