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‘Hexe’, el grito de Concha Vidal de Valicourt

El último espectáculo de la artista se estrenará en octubre, día 15, en el Teatre Principal

Un momento de la representación de la obra.

Un momento de la representación de la obra.

 “Hexe” significa bruja en alemán, y Hexe es también el título del nuevo espectáculo de Concha Vidal de Valicourt. Se interesó por la quema de brujas en Alemania durante la Edad Media a raíz de un trabajo de un amigo suyo. Investigó, y empezó a interesarse por “encontrar similitudes entre la sociedad medieval y la sociedad actual en cuanto a mecanismos de control y represión”, especialmente los que actúan sobre la mujer. “Seguimos arrastrando paradigmas de una sociedad patriarcal y machista que, aunque no están bien vistos, siguen cobijándose en la psique del ser humano, a veces son indetectables porque están en nuestro sistema de pensamiento”, apunta la artista. El resultado es una función intensa y muy plástica, una coproducción del Teatre Principal que Vidal de Valicourt ha trabajado durante los últimos meses en el C.IN.E de Sineu. Se estrenará en octubre, el jueves día 15, y también podrá verse el sábado 17. Su creadora asegura que no es una función “fácil” y que no dejará indiferente a nadie. “El público tiene que venir con la mente abierta. Esto es como un ritual, si el coronavirus no estuviera entre nosotros yo incluiría mucho más al público. Yo me mezclo entre ellos, me gusta que se desdibuje la cuarta pared, incomodar”, apunta.

Sus piernas heridas y llenas de moratones evidencian que la pieza es agresiva, incluso violenta: “Hay momentos performáticos en los que jugamos con los límites del aguante físico”, asume Vidal de Valicourt, aunque asegura que “la mujer sale triunfante, lo trasciende”. Habla en plural porque se refiere a ella y a Lucia Sánchez y Joana Maria Peralta, sus dos compañeras en esta aventura. A pesar de la dureza de la obra, hay momentos de comunión en los que cantan y bailan juntas, apoyándose entre ellas.

Seguimos arrastrando paradigmas de una sociedad patriarcal y machista que está en nuestro pensamiento

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Hexe es una de estas piezas que no se pueden explicar, sino que tienen que vivirse. Enmarcada dentro de lo que serían nuevos lenguajes, en la función dialogan varias disciplinas. “Mi intención es saturar al espectador con una lluvia de imágenes, emociones que pueden ser contradictorias, cambios de registros. Hexe es un experimento que investiga la colisión de diferentes disciplinas tratando de articularlas. Siempre me han interesado las obras que no se pueden clasificar fácilmente, lo cual en ocasiones puede resultar incómodo para el espectador. Hexe es un grito a la libertad tanto en su forma como en su contenido, a esa imperiosa necesidad de no ser clasificado. Nuestra mente arrastra este hábito de clasificar todo lo que percibe y eso a veces limita e impermeabiliza su percepción”, cuenta la creadora sobre su última pieza, que resume como “una catarsis explosiva”.

Su objetivo es visitar el subconsciente de los espectadores. No es una obra lineal, sino que su estructura es más onírica, visualmente impactante, y con una escenografía extremadamente cuidada. “Con la puesta en escena queremos que se transmita la idea de todo aquello que le pesa a la mujer, de lo que se quiere deshacer. Es una extensión del contenido esencial de la pieza”, explica.

Hexe es un grito a la libertad tanto en su forma como en su contenido, a esa imperiosa necesidad de no ser clasificado

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El confinamiento ha sido un momento de mucha reflexión para Concha Vidal de Valicourt. Se ha cuestionado, entre muchas cosas, hasta dónde llega la libertad del ser humano. También ha pensado en lo que le da miedo, que es el aislamiento: “La sociedad de consumo nos invita a vivir en burbujas aisladas, hemos perdido la sensación de comunidad, de tribu. Ya no tenemos compasión los unos de los otros, me gustaría que dejáramos de tener miedo del otro, confiar más en nosotros”. Por suerte, su trabajo implica comunidad, crear junto a varias personas, compartir impresiones. Aunque a veces haya que gritar, como en Hexe, es en el escenario, o durante la creación de una pieza, junto a sus iguales, donde De Valicourt es feliz.

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