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Joan Muntaner, 'Xanguito'

«Canto a la vida, la naturaleza y el amor»

Entre sus mayores influencias señala a Antònia Font, un grupo que supo “transmitir la tranquilidad de la isla” y que llegó muy lejos

‘Xanguito’, en una de sus actuaciones.

‘Xanguito’, en una de sus actuaciones. Jaume Mateu

Se forjó como músico y maestro de ceremonias con Pirates Pirats, creció con Beix y ahora publica Milions d’estrelles.

¿Cómo fueron sus comienzos antes de Xanguito?

En mi familia hay muchos músicos y siempre he estado rodeado de proyectos artísticos y culturales. Estudié teatro en Barcelona y siempre terminaba ejerciendo de músico en todas las obras teatrales. Cuando volví estudié música, me profesionalicé con el grupo Pirates Pirats durante diez años. Empezamos como un grupo pequeño y terminamos tocando en grandes verbenas. Cuando lo dejamos, quería seguir con un proyecto mío. Llegué a los treinta queriendo hacer un disco desde los veinte. Tenía una maqueta grabada en casa y quedé con Josep Castell, el bajista, para tirar hacia delante los temas. Primero queríamos ser un trío junto a Pau Belenguer, pero al final también entró Josep Oliver en vientos. Con el tiempo hemos ido creciendo y ahora somos 7.

El nombre Xanguito no es casualidad, de hecho empezó siendo un cantautor que se convirtió en banda autor.

El nombre también tiene su historia. En Bunyola nos llaman de Can Xangos y, como soy el pequeño de la familia, siempre me han llamado Xanguito. Al principio quería que el grupo se llamara Beix, pero nuestro mánager ya nos había presentado al concurso de las fiestas de Sant Sebastià en Palma con el nombre de Xanguito y, como salimos ganadores, nos quedamos ese nombre. Era un proyecto muy personal como cantautor que al final se convirtió en banda autor.

Sus temas son una ventana abierta al optimismo y a la vida sencilla. ¿A quién dirige sus canciones?

Son muy optimistas y muy mallorquinas. Intentamos que la gente que nos escucha se sienta mejor y que se haga el tema suyo, una medicina o una ventana abierta. Cantamos a la vida, a la naturaleza y al amor, nos gusta hacer temas de amor pero tienen que estar muy conectados con la naturaleza. Nos dirigimos a todo ese público que nos quiera escuchar. Es verdad que el primer álbum estaba dirigido a un público más familiar, en cambio, en este último hay temas más universales.

¿De dónde saca la inspiración a la hora de componer?

No me siento a componer, no pasa, viene cuando viene, cuando conduzco, cuando se termina un concierto, una noche sin dormir… sino salen así, no salen. De hecho, estamos en una conversación, escucho una palabra y me sale una letra, llego a casa, cojo la guitarra, me grabo y la guardo. Cambia muchísimo cuando escuchas la canción por segunda vez. Y siempre hay temas que te sorprenden como Viatjarem, que pensábamos que quedaría secundario pero ha sido un éxito.

¿Qué referencias musicales le han marcado?

Manu Chao, Dusminguet, Daniel Higiénico, Ossifar y especialmente Antònia Font, puesto que no ha habido un grupo en Mallorca que haya llegado tan lejos con una temática tan autóctona, salando y con la sencillez de los mallorquines. Han sabido transmitir la tranquilidad de la isla en todos los rincones donde han ido. También me inspiré mucho con Muchachito Bombo Infierno.

Con la salida de este nuevo disco, Milions d’estrelles. ¿Les cogió de lleno el confinamiento?

Terminamos el disco antes de todo esto. Presentábamos el álbum a principios de junio aquí y en Cataluña pero nos pilló el Covid y tuvimos que anularlo todo. Nos reinventamos y durante el confinamiento hacíamos ciberconciertos y llegamos a muchísima gente, pero al disco le faltan directos.

Los músicos han tenido que reinventarse a la hora de hacer un concierto. ¿Cómo es la organización?

Tenemos conciertos y la gente viene a vernos aunque la preparación es un trabajazo y puede que nos lo anulen en último momento.

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