En su tercera visita a España, un país que siempre le reporta “placer y felicidad”, el pianista surcoreano Seong-Jin Cho actuará mañana domingo en el Teatre Principal de Palma (20 horas) para celebrar el 40 aniversario del Festival Chopin de Valldemossa, una cita que, a causa de la pandemia, ha quedado limitada a un único concierto.

Seong-Jin Cho, que en 2015 alcanzó la fama internacional tras ganar el primer premio del Concurso Internacional Frédéric Chopin de Varsovia, certamen en el que interpretó los 24 preludios del compositor polaco, confesó ayer a este diario que conoce Mallorca “únicamente a través de la música de Chopin” y que sus amigos le “recomendaron que viajara a esta isla porque es maravillosa”.

En el Principal, el pianista de Seúl interpretará las piezas Humoresca en si bemol mayor op.20 de Robert Schumann; Scherzo núm.1 en si menor op.20 de Frédéric Chopin, y Scherzo núm.2 en si bemol menor op.31, también del genio polaco; y ya en la segunda parte del recital se centrará en la Sonata, op.1 de Alban Berg, y la Sonata en si menor de Franz Liszt.

“Schumann, Liszt y Chopin son mis amigos y a Berg lo tocaré porque la forma es muy similar a la de la sonata de Liszt. De hecho, la sonata de Berg es tonal, no atonal, y a veces, por momentos, romántica”, comentó sobre el programa de una velada que promete será “romántica y profunda”.

Seong-Jin Cho, que recientemente declaró en una entrevista que no quiere escuchar grabaciones de otros pianistas porque quiere ser él mismo y encontrar su propio estilo, afirma que “el estilo es como la voz humana y a ésta no se le puede cambiar... un tenor siempre será tenor. Yo no intento cambiarla, sino trabajar buscando la calidad de mi propia voz”.

“Trabajar un repertorio al piano es muy duro y a veces no muy divertido. Yo me tomo mucho tiempo para encontrar el sonido y cuando finalmente lo encuentro soy muy feliz”, aseguró.

A causa de la covid-19, su último concierto se remonta al mes de marzo, en Estados Unidos. Su agenda incluía, en la primavera y el verano, más de 40 actuaciones, todos anuladas. “Los conciertos en vivo son necesarios para mí y para mucha gente. La música es esencial”, subraya.