Suscríbete 1,5 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista

Guiomar Cantó: "El 42% de las óperas acaban con la muerte de la protagonista; ellos mueren menos"

Cantará e interpretará roles como el de Violetta, Liu, Medea, Giulietta, Ana Bolena, Carmen o Norma

La soprano Guiomar Cantó.

La soprano Guiomar Cantó. euroclàssics

La soprano Guiomar Cantó acompañada por el pianista Francesc Blanco repasarán personajes y argumentos que visibilizan el tema del suicidio. El recital cuenta con la colaboración de Afasib, Familiars i Amics Supervivents per Suïcidi de les Illes Balears. El concierto se repetirá el sábado en el claustro del Convent de Sant Domingo. Una hora antes, a las 19, se celeberará una mesa redonda en torno a esta problemática en la que participarán Francisca Morel (presidenta Afasib), la psicóloga Nicole Haber y el doctor en Filosofía Natanael F. Pacheco Cornejo.

P ¿La ópera sirve para dar visibilidad a tragedias y conflictos humanos?

R La cultura, el arte y la música clásica están diseñadas para llegar al alma. Cuando alguien se pone música ya se queda vinculado a ella. En las óperas hay textos, argumentos e historias que pueden ser reales y han pasado y que también son trasladables al hoy. Yo pienso que la ópera es muy catártica y que hoy día mucha gente se puede ver reflejada en las óperas de Mozart, por ejemplo, donde aparece la temática de la lucha de clases. La ópera es una forma de llegar a la gente con temas del pasado que siguen igual y que nos advierte sobre cuestiones que hemos de superar como personas y como sociedad.

P En el repertorio que cantará mañana y el sábado todo son mujeres que acaban muriendo.

R El 42% de las óperas terminan con la muerte de la protagonista. Los hombres mueren menos. Y cuando lo hacen es por causas menos románticas.

P Veo que canta a Violetta, el rol con el que debutó.

R Sí. Violetta es un personaje que da su vida por la sociedad, muere para cumplir con unas normas sociales. Para mí es un personaje muy especial, como el de cada rol nuevo en el que debuto.

P ¿Qué criterios han empleado para escoger el repertorio?

R Pues sobre todo en función de mi voz. Yo soy soprano dramática de coloratura. Las obras del Romanticismo van acorde con mi voz. Por eso yo no canto Madama Butterfly por ejemplo. Canto a Liu, un rol mítico de Puccini, que es un poco más lírico, pero lo puedo hacer. Cantaré roles de madres, madres engañadas, como Medea o Lucrezia Borgia. Mueren porque no tienen otra salida. Son mujeres fuertes y la sociedad les obliga a ello. También cantaré a Giulietta o a Ana Bolena, o a Carmen o Norma.

P ¿Cuál va a ser su próximo trabajo?

R Pues voy a debutar en La flauta mágica en el Teatro Romea. Siempre me hace mucha ilusión adentrarme en un nuevo personaje, conocerlo y escuchar la música que hay detrás de él.

P ¿Cómo está viviendo la pandemia el sector de la clásica?

R Ha sido terrible. Un palo para todos. Muchos somos autónomos de manera intermitente y no hemos podido acceder a ninguna ayuda. Pero hay que mirar hacia adelante. He aprovechado estos meses para estudiar idiomas, estudiar otras obras y he trabajado también con mi agencia para ver qué se puede reprogramar. Al final, creo que casi todo. La cultura es un bien esencial y el Gobierno debería saberlo. Los teatros están pasando por una situación de incertidumbre muy importante. En España somos muchos trabajando en esto para lo poco que hay. En Alemania, casi cada ciudad tiene su teatro y su orquesta. Es increíble. Aquí se hicieron muchos teatros, pero muchos están infradotados. Es una pena porque en España hay muchos músicos que acaban yéndose. Yo ya he vivido en Alemania e Italia.

P ¿Cómo hay que acercar la ópera al gran público?

R Pienso que hay que respetar los espacios y el buen gusto. Hay que acercarla al público desde luego, pero siempre con el objetivo de que éste acabe yendo al origen, es decir, al teatro, que es donde mejor se escucha la voz al natural.

P El mundo de la clásica sigue siendo de los hombres.

R Somos muchas mujeres, cada vez más. Pero lo que sucede en las óperas es que si hay 20 papeles, hay una soprano, y el resto son hombres. Nosotras luchamos por esos pocos papeles principales. Hay menos roles y somos más. Ellos pueden vivir más de pequeños papeles. También nos pesa más tener hijos. Es un proceso en el que nos cambia el cuerpo y la voz. Tenemos que seguir luchando. Cada vez somos más.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats