02 de mayo de 2020
02.05.2020
Diario de Mallorca

Nadie es quien parece ser en 'White Lines'

01.05.2020 | 23:50
Nadie es quien parece ser en 'White Lines'

Un desaparición ocurrida hace más de 20 años y un asesinato. Una vuelta al pasado para descubrir que nada ni nadie es como aparenta. En White Lines, su creador, Álex Pina, coloca a sus personajes frente a sí mismos para que se pregunten: "Quién quería ser y quién soy en realidad". Laura Haddock (Los guardianes de la Galaxia, Transformers) es la principal protagonista. Su papel es el de Zoe, hermana de Axel, un afamado DJ cuyo cadáver aparece veinte años después de su misteriosa desaparición. "Álex Pina es un narrador brillante", afirma la actriz principal, que adelanta las líneas principales que definen a su personaje: "Estaba muy unida a su hermano, pero cuando él fue a vivir a Eivissa perdieron al contacto". Zoe deja una vida tranquila y confortable en Manchester para enfrentarse a un pasado oscuro y a la búsqueda de la verdad. También realizará un viaje hacia su propia identidad: "Va a encontrar mucha tristeza y enfrentarse a mucha oscuridad. Cuando llega a la isla todo lo que hace, lo hace por primera vez. Está explorando su propia fuerza y determinación".

La actriz se refiere a los continuos saltos en el tiempo que se suceden en la serie y remarca que "ese es el estilo de Álex Pina. Te pone en shock y cuando te has establecido en un momento, introduce otro movimiento. Tiene una visión global de cómo narrar y lo que encuentro realmente fascinante es hasta dónde lleva a los personajes y cómo los conecta". Haddock explica que había aprendido mucho del modo de trabajar en España y dice haber disfrutado rodando en Mallorca: "Al principio pensaba cómo iba a encajar la cultura española con la de Manchester, en el norte de Inglaterra, pero funciona".

Por su parte, el británico Daniel Mays ( 1917) interpreta a Markus, el amigo con el que Axel viajó desde Manchester a Eivissa en los 90: "Como personaje es magnífico, alguien que nunca ha madurado y que sigue viviendo como si tuviera 21 años", revela Mays. Para el actor, Markus es divertido, pero puede llegar a ser ridículo. Sobre el misterio que rodea la muerte y desaparición de Axel, Mays explica: "Zoe ha idealizado a su hermano mayor, ha creado una figura mítica, pero en realidad él era horrible". Son muchos los que tienen motivos para haberlo matado, desvela el actor, quien destaca que Axel y Markus eran amigos pero también rivales. Mays admite que ha sido "maravilloso" tener la oportunidad de trabajar con Álex Pina, un escritor "único".



White Lines se mueve entre dos mundos, el de Zoe en Manchester, seguro y confortable, y el de Axel en Eivissa, en el que reinan los excesos. También hay un encuentro entre dos culturas, la inglesa y la española. Juan Diego Botto (Martín Hache) y Marta Milans ( El embarcadero; ¡Shazam!) son los actores que encarnan a los hermanos Calafat, hijos de una poderosa familia de Eivissa que controla los clubs y el negocio de la droga. Son el amigo y la novia en el pasado de Axel. Botto interpreta a Oriol, heredero del clan. Un personaje "conflictivo que tiene una relación extravagante, edípica, con su madre y cuyo motor principal es el deseo de que su padre le quiera", explica el actor. De la serie destaca que "es díficil describir el género. Tiene algo de thriller, pero también de comedia y de drama. El arco de emociones y sentimientos es amplio, tiene algo de tragedia griega", resume. Sobre el modo en que ha construido su personaje Botto revela que "la extravagancia está en la situación y he buscado la mayor sencillez para darle credibilidad".

Marta Milans, Kika Calafat, es la favorita de su padre, pero no conoce la parte turbia de su familia. Milans destaca la amistad que surge entre su personaje y el de Zoe: "No es de competencia, es de querer protegerla y ayudarla, sin ningún interés oculto y sin juzgarla". La actriz destaca que White Lines muestra "el hedonismo absoluto, la pérdida de conciencia con el tema de la fiesta, de la droga, el alcohol o el sexo". En este punto Milans revela la especial relación que la une con la isla: "Soy de Madrid, pero he crecido en Eivissa y me da mucha pena que la gente solo conozca ese aspecto de la isla. No quería participar en un proyecto que glorificarse esto, pero por su supuesto Álex Pina nunca haría algo así". La madrileña dice que tanto su personaje como ella afrontan la vida con libertad y franqueza, sin embargo matiza que Kika "es una persona bastante superficial e inmadura, no piensa en las consecuencias de sus actos. Tiene mucho de escapista, ha estado huyendo de circunstancias que no ha sabido afrontar".

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