02 de abril de 2020
02.04.2020
Diario de Mallorca

El sector cultural pide a las instituciones "concreción" en sus medidas

Malestar y decepción entre los productores musicales, actores y actrices, y comisarios de arte ante la respuesta a la crisis

02.04.2020 | 18:17

Críticos, gestores y comisarios de arte, actores y actrices profesionales, escritores y productores musicales están a la espera de medidas concretas por parte de las administraciones, autonómica y central para paliar los daños que está causando la crisis del coronavirus.

Miquel Àngel Sancho, presidente de la Associació d'Empresaris Productors Musicals de les Illes Balears, que agrupa a trece empresas, está "decepcionado con la respuesta del Govern", a quien le pide "concreción" en sus medidas.

"Necesitamos saber qué ayudas recibiremos del Institut d'Estudis Baleàrics (IEB) y el Institut d'Indústries Culturals (ICIB), pero nos da la impresión que no saben qué disponibilidad del presupuesto tendrán", lamenta Sancho. "Si el sector musical sigue parado, se verá afectada muchísima gente", advierte el presidente de una asociación cuya asambla constituyente se celebró el pasado mes de febrero.

Respecto al Consell, que ha anunciado que destinará medio millón de euros al sector cultural en concepto de ayudas extraordinarias para paliar los efectos negativos que está teniendo la crisis del coronavirus, el presidente de la asociación de empresas de producción musical comenta que "es cierto que ya tienen aprobado un presupuesto pero nos falta saber como se aplicará al sector de la música, un sector marginado historicamente por el Consell".

En cuanto a las medidas del Gobierno, "a falta de estudiarlo detalladamente", Sancho observa que "son medidas muy generalizadas como en la mayoría de los sectores. Medidas laborales, aplazamiento de pagos en Seguridad social, cómo afecta la temporabilidad... Falta ver cómo se concretan en los sectores culturales pero diferenciados, como artes escénicas, cine, o en la producción musical y giras o recitales".

El vicepresidente de la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana, Pau Vadell, pide a las instituciones de la comunidad "celeridad en la tramitación de las propuestas y flexibilidad en los plazos, sobre todo, de la burocracia. El lunes hay una reunión y esperamos aplicación inmediata de las necesidades más urgentes".

Unas necesidades que pasan por el pago de las actividades programadas aunque no se realicen y estén a la espera de una posible reprogramación, como las de los clubes de lectura o recitales; el aumento de la dotación de las subvenciones para la edición y la creación de una línea nueva que se pueda dar en formato becas a escritores para poder acometer algún proyecto.

"Pedimos alguna concreción de acción directa, alguna fecha, por ejemplo, de la publicación de las ayudas que se quedaron sin convocar", le reclama Vadell a la dirección general de Cultura del Govern. "Y un IVA cero para la cultura durante todo el 2020", subraya.

Para la Associació d'Actors i Actrius Professionals de les Illes Balears (AAAPIB) las medidas de las instituciones son, "de momento, del todo insuficientes, ya que todas las que han propuesto afectan exclusivamente a las empresas productoras y a los propios teatros, pero no hay ninguna propuesta destinada a las actrices y actores que se han quedado sin trabajo y sin posibilidad de poder hacer nada hasta el final de la cuarentena".

Su vicepresidente, Antoni Villalonga, señala que desde el colectivo de actrices y actores de todo el estado español "hemos hecho llegar a través de ConArte, tanto a los respectivos gobiernos autonómicos como a estatal, propuestas de medidas que sí nos ayuden, pero aún no hemos recibido ninguna respuesta. Por eso nos sorprende ver los grandes titulares sobre las ayudas, ya que dejan fuera a todo nuestro sector".

"La cuestión –añade Villalonga– es que, dadas las condiciones específicas de nuestro trabajo, estamos en un limbo donde no llega ninguna medida pero tenemos que seguir pagando facturas, comida, alquileres... Pero sin ninguna posibilidad de trabajar y sin ayudas. Ni siquiera podemos solicitar el paro. Por este motivo estamos solicitando algún tipo de compensación por los bolos (actuaciones que se han anulado) y poder solicitar el paro sin necesidad de los 15 días de plazo que están estipulados actualmente".

"Seguimos esperando que alguien del Ministerio de cultura se moleste en comprobar que sus medidas no nos llegan y que necesitamos que adopten alguna iniciativa básica que sí nos afecte", subraya Villalonga.

Las exigencias también se multiplican en el Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), al que están adscritos críticos, comisarios y gestores. "De momento hay intenciones pero no hay medidas específicas hacia la cultura más allá de las medidas ya presentadas de forma estatal. Tan solo se ha dado información de la situación. El día 8 de abril tenemos convocada una reunión por parte de la conselleria de Presidència e Igualtat y espero que entonces se adopten", expresan Alelí Mirelman y Olimpia Velasco, responsables del equipo de trabajo del IAC Baleares.

Entre las medidas que el IAC Balears pide está un plan de inyección para la compra de arte contemporáneo para promover el sector, similar al que se ha implantado en Madrid; que aumenten los presuspuestos de cultura, agilizando los trámites y calendarios; que las instituciones sean honestas y no incluyan en su plan de choque sus programas habituales o sus presupuestos ya previstos; y que saquen planes y ayudas extraordinarias para asumir pérdidas relacionadas con el COVID-19 a fondo perdido (no solo créditos).

"Destacaríamos el papel de la cultura en este estado de confinamiento y que una vez que se acabe se mantenga un compromiso y reconocimiento, ya que ha sido el primer sector que esta ofreciendo contenidos de forma altruista", apuntan desde el IAC.

El expresidente del IAC y profesional del sector, Fernando Gómez de la Cuesta, que asiste estos días a las reuniones online con el Govern como vocal de la Associació de Comissaris i Crítics d'Arts de les Illes Balears (ACCAIB), recuerda que hay que asumir que se trata "de un estado de emergencia de proporciones inimaginables y de difícil previsión", de ahí que se pregunte "si lo más correcto sería, al menos en primera instancia, que todas las instituciones, regionales, nacionales y supranacionales, unieran sus decisiones para garantizar unas rentas básicas, una existencia digna, a todas las personas que así lo necesiten, independientemente del sector económico al que pertenezcan. Una vez fijada esta fase sería el momento de hablar de estas decisiones sectoriales".

Para Gómez de la Cuesta, hasta ahora, no se puede hablar de medidas de parte de las instituciones. "Lo que nos está llegando se mueve en diferentes terrenos pero todos ellos poco eficaces: manifestación de intenciones sin apenas concreción, menciones de recursos sin explicitar claramente su origen, forma de acceso, distribución, ni destino, en una apariencia constante de que nuestros responsables políticos quieren ponerse una nueva medalla a base de repartir (de otra manera) los recursos que no se van a gastar por la interrupción de las programaciones en esta situación de emergencia. Un goteo de dinero muy atomizado para que la mayor cantidad de gente posible reciba este nuevo reparto de miseria, que sirve más para lavar la cara de nuestros gobernantes que para que los beneficiarios consoliden una situación digna", espeta.

Gómez de la Cuesta reclama un plan, "un plan a largo plazo, debidamente dotado, que consolide las estructuras necesarias y dignas para la creación y para los creadores. Que no se muevan por sus intereses de propaganda política mientras van tapando de forma improvisada los agujeros que van surgiendo, que no se escondan detrás de líneas de subvención poco eficaces que no habilitan, ni siquiera, honorarios para el solicitante, que no se camuflen detrás de trámites burocráticos farragosos, plazos interminables, o participaciones, concurrencias y convocatorias, de apariencia abierta y resultado digitado, que no sean vagos ni cobardes".

"En tiempos como los que corren –agrega–, les pido que activen de una vez la contratación, que se conviertan en auténticos dinamizadores del tejido, liderando proyectos de creación, generando trabajo directo, procurando medios para que se desarrolle la creación, y que tracen un plan, una hoja de ruta, que tenga más alcance y vea más allá de sus propias narices".

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