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Opinión

Ni Cristo arregla esto

Ni Cristo arregla esto

Ni Cristo arregla esto

Tiene razón la historiadora Aina Pascual en lamentar la pasividad de los mallorquines hacia su patrimonio. Gracias a este pasotismo tribal, quien ostenta la responsabilidad institucional de proteger Sant Jeroni puede insultar sin miedo a la inteligencia colectiva. Los problemas en la cubierta del convento están controlados, dice la subordinada de Bel Busquets en el Consell. Alguien debería recordarle las horrorosas barreras de plástico azul acordonando -es un decir- un lateral del inmueble desde hace años, por los desprendimientos de tejas. O el palomar salvaje instalado sobre las bóvedas. O el boquete por donde entra ahora el agua de lluvia. Todo under control, se jacta. Y pone la guinda al sacar pecho de haber avalado personalmente ante notario la disgregación de un BIC. ¿Dónde estaba, cuando las jerónimas se llevaban en camiones docenas y docenas de piezas artísticas quién sabe adónde? Este diario sí dio fe in situ del saqueo que tuvo que parar in extremis el Obispado, porque Patrimonio solo vela por sa Feixina. Qué bien se vive cobrando 51.000 euros públicos, y sin esperar ningún ERTE.

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