Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Teatro

Sergi Belbel: "Si no hiciera teatro me gastaría una pasta en psiquiatras"

El premiado dramaturgo dirige 'Una gossa en un descampat', obra de Clàudia Cedó que cuenta la historia, real, de una pareja que tiene que hacer frente al hecho de parir un hijo muerto

Sergi Belbel, Premio Nacional de Literatura en la Modalidad de Literatura Dramática.

La historia de superación de una pareja que, como tantas otras, tiene que hacer frente al hecho de parir a un hijo muerto, la de Una gossa en un descampat, llega este fin de semana a la isla, donde hará triplete: mañana en el Teatre Principal de Palma (a las 20 horas) y el sábado y domingo en el Auditori de Manacor (a las 19.30 y 18.30, respectivamente). Y lo hace alabada por el público y la crítica, y cargada de galardones, entre ellos los de Mejor Texto de la Crítica 2018, para Clàudia Cedó, autora residente de la Sala Beckett en la temporada 2017-18, y también los de Mejor Espectáculo y Mejor Actriz principal, éste último compartido entre Maria Rodríguez y Vicky Luengo.

"El talento de Clàudia Cedó es extraordinario", afirma el afamado Sergi Belbel (Tarrasa, 1963), director de un espectáculo que "parte de un hecho real que le sucedió a la propia autora" y que puede presumir de un texto con "una potencia dramática y humana" sobresaliente.

"Para un autor no hay aprendizaje mayor que penetrar en la autoría de otro. Lo he dirigido desde la más absoluta admiración y me ha enseñado muchísimo, al tratarse de una experiencia muy poco visible en un escenario, como es contar la muerte cuando se espera la vida", confiesa el también dramaturgo catalán, Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Literatura Dramática y director del Teatro Nacional de Catalunya entre 2005 y 2013.

Al igual que Cedó, Belbel concibe el teatro como terapia: "Si yo no hiciera teatro me gastaría una pasta en psiquiatras. El teatro es terapéutico. Tiene un punto lúdico pero al mismo tiempo es un espacio en el que liberar emociones".

Una gossa en un descampat, explica Belbel, ha buscado un paralelismo con el Hamlet de Shakespeare. "Creo que Cedó ha logrado un Hamlet del siglo XXI, con la única diferencia de que aquí no hay tema político. En el debate filosófico, humano y teatral, éste es un Hamlet contemporáneo en mujer", subraya.

Belbel, que ya aplaudió los anteriores trabajos de Cedó, Tortugues: la desacceleració de les partícules (2014), que ganó el Premio Butaca al mejor texto, y L'home sense veu (2016), confiesa que no se esperaba la respuesta que está teniendo Una gossa en un descampat: "Nos podría haber salido muy mal, pero finalmente ha salido algo potente y especial. Ni buscábamos el éxito ni nos lo esperábamos. Cuando se busca algo así, no te llega. Todos, desde el escenógrafo al iluminador, y por supuesto los actores, nos centramos únicamente en contar la historia de Clàudia Cedó. Hacemos teatro para llegar al espectador, aunque todo lo que venga después, bienvenido sea".

Un drama con un punto de humor

La obra, protagonizada por Pep Ambròs, Anna Barrachina, Queralt Casasayas, Míriam Monlleó, Xavi Ricart y Maria Rodríguez, cuenta la desgracia de Júlia y Pau, que esperan un bebé. Ella está de cinco meses cuando el embarazo se complica. Llegan al hospital esperando que les digan que el dolor de barriga es normal, pero se quedan ingresados. En una semana tendrán que hacerse a la idea que pierden a su hijo. Pasarán por momentos difíciles, intensos, felices, dramáticos y cómicos, todo a la vez, todo mezclado. "Es un drama pero tiene puntos de humor, y ahí reside parte de la grandeza de la obra, expuesta con crudeza, poesía y humor, una mezcla que conmueve y cautiva", comenta el director.

Cree Belbel que Una gossa en un descampat "acaba de arrancar", que ya se "está traduciendo a otros idiomas" y que pronto se escenificará en el extranjero. "Estamos ante algo importante", asegura.

"Me encantaría venir a Mallorca porque es un bolo especial, al representarse en Palma y Manacor, donde voy asiduamente, no tanto a Palma. Los actores, tras las funciones, me suelen decir que las reacciones de los espectadores lloran mucho. Es una obra para aplaudir y llorar al mismo tiempo", añade.

Compartir el artículo

stats