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Entrevista

Carme Riera: "Los políticos podrían aprender de la buena relación de la RAE y el Institut d'Estudis Catalans"

"No estoy nada de acuerdo con lo que dijo Cristina Morales sobre Cataluña, porque lo que sucede no es ninguna broma, es un espectáculo espantoso, pese a ello no pienso que tenga que devolver el importe del Premio Nacional de Narrativa"

La escritora mallorquina Carme Riera, en una imagen reciente.

La escritora mallorquina Carme Riera, en una imagen reciente. efe

P ¿Existe una literatura panhispánica?

R Sí. Éste ha sido uno de los temas del Congreso de las Academias de la Lengua que acaba de celebrarse en Sevilla. He participado en una mesa sobre el tema junto a otros escritores como Leonardo Padura, Fernando Iwasaki y Luisa Valenzuela. Llegamos a la conclusión de que existe una lengua panhispánica y, como la literatura es lengua, existe evidentemente una literatura panhispánica. Y que eso se da en diversos momentos. Hubo un retorno de las carabelas en el sentido de que si España llevó la lengua pues ahora la lengua retorna en el sentido de que Rubén Darío fue un escritor que renovó la literatura española y Borges es un escritor de culto para todos nosotros o que Roberto Bolaño ha sido un estímulo para un tipo de literatura distinta a lo que se estaba haciendo. Son autores transatlánticos y transversales. Por eso sí podemos decir que existe una literatura panhispánica.

P ¿La lengua está más contaminada que nunca?

R Sí. Está contaminada por el uso y por los barbarismos y tecnicismos anglosajones. Es muy difícil poder cambiar selfi por autorretrato. Las redes e internet introducen una serie de términos que necesitan una traducción, pero esa traducción muchas veces es una palabra más larga. Es el caso por ejemplo de autorretrato, que nadie la usa. En estos casos, lo que podemos hacer es adaptar a nuestra ortografía esa palabra que viene de fuera y con toda tranquilidad decir selfi. Es la manera de castellanizarla. A ver si con el Brexit el inglés deja de ser tan potente y les ganamos la partida.

P La RAE acaba de firmar un acuerdo con grandes empresas tecnológicas para que utilicen sus herramientas lingüísticas. ¿Es una manera de frenar el empobrecimiento de la lengua?

R Sí. La conclusión mejor de este congreso ha sido este acuerdo con grandes tecnológicas como Movistar o Twitter.

P ¿En todas las academias la media de edad es de 60?

R No lo sé, pero a tenor de lo que estoy viendo, quizá sí.

P ¿Ha sido sobre todo una reunión de corbatas?

R No creas. Había bastantes mujeres. Y me he dado cuenta, con gran gusto, de que hay varias directoras de academias hispanoamericanas. Aquí es un trabajo tan duro... Esta mañana [la de ayer] un periodista me ha preguntado si yo querría ser directora y le he dicho que de ninguna manera.

P ¿Ya se ha reconciliado con Pérez-Reverte?

R No tengo ningún interés en reconciliarme con Pérez-Reverte. Que se reconcilie él conmigo.

P Sus opiniones respecto al lenguaje inclusivo son opuestas.

R No tenemos nada que ver en esto. Y creo que vitalmente tampoco.

P Zasca o casoplón son algunas de las nuevas palabras aceptadas por la RAE. ¿Apostó usted por alguna en especial?

R No. Este año no he trabajado sobre esto. Al contrario de lo que dices, a mí me invade un poco la pena de que palabras que me gustan mucho se vayan al desván de lo histórico. Como por ejemplo "azulete". Cuando era pequeña no había lavadoras y para blanquear la ropa se usaba el azulete.

P Dins el darrer blau, que cumple 25 años, fue la primera novela en catalán en ganar el Premio Nacional de Narrativa. Desde entonces, no ha habido más y sí alguna en gallego y euskera. ¿Es justo?

R No he sido jurado todos los años y no sé qué obras se han presentado. Por eso me cuesta contestar. Lo que sí te puedo decir es que la novela en catalán está a la altura de la novela castellana o la francesa.

P Este año ha habido voces que han pedido que Cristina Morales devuelva el Nacional por sus declaraciones sobre Cataluña. ¿Qué opina?

R No estoy nada de acuerdo con lo que dice Cristina Morales. Hay que estar en Barcelona para saber lo que ha sufrido la gente a la que le han quemado el coche o el portero automático. No es ninguna broma, es un espectáculo realmente espantoso. Pero una cosa es lo que ella piense y otra el libro, que no lo he leído pero dicen que es muy bueno. Yo separo. No tiene que devolver el importe del premio en absoluto. En todo caso, sería el jurado el que se ha equivocado, no ella.

P ¿Cómo vive estos días en Barcelona?

R Mal, como todo el mundo. Hay ciertas protestas que van en contra de los propios catalanes. Cuando te cortan una carretera, el que ocupa la carretera es un catalán. Y el que pasa por esa carretera es otro catalán. Es absurdo. No entiendo el sentido de la protesta porque te fastidias a ti mismo.

P ¿Qué aspectos de Dins el darrer blau continúan vigentes?

R En Barcelona lo presenté en un acto al que vino el alcalde Aguiló y Román Piña desde Mallorca. Hablaron de la vigencia de la novela en el sentido de la tolerancia. Y Aguiló dio una serie de referencias sobre su propia persona que a mí me dejaron con los pelos de punta. El problema de los judíos conversos en Mallorca ya no es un problema, pero en la generación de Aguiló sí lo fue. En estos días, tenemos que hablar en favor de la tolerancia y la comprensión de las personas. La xenofobia es un tema recurrente desgraciadamente. Y con partidos de extrema derecha, mucho más.

P Ésta es una novela sobre la memoria de los judíos. ¿Cuáles son las hogueras del siglo XXI?

R Ahora las hogueras son el mar, donde tantísimos inmigrantes mueren todos los días. Y algún día la historia nos juzgará por eso. porque nadie hace nada para que eso no ocurra.

P ¿Es buena la relación de la RAE con las otras academias de las lenguas cooficiales?

R La Academia Española tiene un nexo y una relación estupenda con el Institut d'Estudis Catalans. La relación es fluida. Ojalá los políticos aprendieran de los académicos.

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