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Música

Catorce festivales de música, en peligro tras perder una ayuda del Consell

La institución deniega una subvención a algunas de las citas más relevantes, como el ciclo Chopin de Valldemossa o el Alternatilla

Lou Reed actuó en la edición del Alternatilla 2010.

Lou Reed actuó en la edición del Alternatilla 2010. Montserrat díez

Algunos de los festivales de música más importantes de la isla podrían estar en peligro de extinción. El pasado 8 de agosto el Consell hacía pública la resolución de la convocatoria de subvenciones 2019 para las actividades culturales de las entidades sin ánimo de lucro. La mayoría de organizaciones que se presentaron para optar a una ayuda de la línea 4 -festivales de música-, quedaron fuera. Hasta catorce citas, algunas de renombre como el Festival Chopin o el Alternatilla, no han conseguido ninguna partida a pesar de tener la puntuación mínima exigida.

Para algunos de estos eventos, quedarse fuera de esta concesión podría suponer el fin de su continuidad. Algunas de las entidades se han unido para presentar un recurso de alzada alegando un fallo formal. Se apoyan en el hecho de que no se ha publicado una resolución provisional y no se ha abierto un plazo de alegaciones. Con esta acción se busca ganar tiempo y que la cuestión no quede cerrada, de forma que se dé la posibilidad de una modificación.

La circunstancia es totalmente nueva e inesperada. Con los festivales ya realizados o las contrataciones cerradas, las entidades se han visto sorprendidas por este cambio. De hecho, todas habían incluido el logo del Consell en la cartelería de sus citas y habían invitado a la institución a participar en la presentación de sus eventos.

Según explican parte de los afectados, en enero de 2019 fueron convocados por el departamento de Cultura del Consell a una reunión para anunciarles que la institución quería ser más ágil a la hora de conceder subvenciones. No sólo no ha sido así -la resolución se dio a conocer en agosto cuando habitualmente se publicaba en junio- sino que, además, han sido muchas menos las asociaciones que han conseguido una ayuda. Joan Carles Añibarro, representante de Alternatilla, explica que nadie sabe muy bien qué ha podido ocurrir y critica el cambio "unilateral" de criterio después de haber mantenido durante tres años la misma línea. Lamenta que la convocatoria obilgue a las entidades a "competir" entre ellas cuando sus propuestas son totalmente diferentes.

"La situación es de verdadera emergencia cultural", dice Rosa Capllonch, presidenta del festival Chopin, quien señala el daño que esto ha hecho al tejido asociativo. Con ella coincide Tomás Andújar, de la asociación Placa Base, quien incide en que está en riesgo la red de festivales de Mallorca desde la cual se están llevando a cabo iniciativas por las que no apuestan ni la empresa privada ni las instituciones públicas. "Nuestro festival -el ME_MMIX- queda a expensas de cómo se resuelva esto", señala Andújar.

Un cambio en las bases

Otra de las cuestiones que se han puesto sobre la mesa es cómo y quién realiza las valoraciones a la hora de repartir el dinero público: "Entiendo que se ha de buscar objetivar los requisitos, pero se echa de menos un criterio artístico", remarca Andújar. Considera que el Consell quiere resolver la situación pero cree que se encontrarán con un problema "administrativo puesto que éste ha sido año electoral y el dinero ha volado". Joan Andreu, del colectivo Pecan Pie, reponsables del Summer Pie, considera que el Consell debería hacer "autocrítica" y piensa que ha habido falta de previsión a la hora de saber cuántas asociaciones solicitarían subvención.

Desde el departamento de Cultura del Consell se ha señalado que la resolución se cerró y se resolvió durante el anterior mandato y que ahora no es posible revertirla. Explican que se está trabajando para realizar los cambios necesarios para que esto no se repita ya que "no se entiende" que festivales consolidados hayan quedado fuera o que los nuevos no puedan llevarse a cabo.

Se está estudiando la posibilidad de dar algún tipo de ayuda a las entidades perjudicadas aunque "jurídicamente ha de ser posible y el presupuesto de esta convocatoria está agotado", han señalado. Explican que un cambio en las bases ha provocado la coyuntura, pero que cuando se detectó el "error" ya no se podía hacer nada. Reconocen que habrá "gente que quede muy tocada" y lamentan que se hayan puesto "en peligro" citas de renombre.

Solo cinco asociaciones se quedan con toda la partida

El festival de Música Clàssica d'Hivern, organizado por la Associació Música i Joves, se lleva 40.000 euros. Le siguen el Mallorca Saxophone, a la que se han concedido 35.950 euros; Nits Clàssiques de Tramuntana que consigue 27.422; Festival Internacional de Música de Deià que obtiene 28.558; y Sororitat al que le corresponden 5.500 euros. Han quedado fuera catorce propuestas: el Summer Pie Festival, Alternatilla Jazz In Mallorca, Festival Chopin, Cul de Sac, Stil Alive, el George Sand, Phona, MSS Autum, Festival de Tardor, Carabassamba, ME_MMIX, +Samba, Festival Internacional d'Orgue de Sant Creu y Setmana de Música Antiga de la Colònia de Sant Pere.

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