19 de agosto de 2019
19.08.2019
Literatura

Una década compartiendo el universo literario de María Dueñas

La novelista y su editora Raquel Gisbert rememoran los inicios de su relación profesional y personal - Ambas estarán esta noche a las 21:00 horas en el Club Pollença para hablar de la trayectoria literaria de la autora de 'Las hijas del capitán'

19.08.2019 | 01:13

"La María Dueñas de 2008 sigue estando en todas sus novelas". La que habla es Raquel Gisbert, responsable de ficción de Planeta y editora de la novelista María Dueñas. Fue en ese año, 2008, en el que ambas comenzaron una relación profesional y personal que ha dado como fruto cuatro novelas y millones de ejemplares vendidos. "Un golpe de suerte magistral: nos entendimos desde el primer momento". Habla ahora María Dueñas que describe así cómo fue toparse con Raquel. Para la escritora las manos de su editora fueron "el mejor destino que podía tener mi libro". Y ese libro no es otro que El tiempo entre costuras (Planeta, 2009), una primera novela con la que Dueñas comenzó una exitosa carrera.

La ahora escritora era por aquel entonces profesora universitaria. Esta doctora en Filología Inglesa acababa de ganar unas oposiciones cuando decidió enfocar su energía a la escritura de una novela. Su primer objetivo era terminarla y después verla publicada. La realidad superó con creces esas expectativas. "No conocía a nadie del mundo editorial y opté por enviar el manuscrito a la agencia literaria de Antonia Kerrigan en Barcelona y desde allí se pusieron en contacto con Raquel".

El descubrimiento


La agencia literaria de Antonia Kerrigan se encuentra detrás del éxito de obras como La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón. Fue una de sus agentes, Lola Gulias, la que hizo llegar El tiempo entre costuras a Raquel Gisbert. "Tienes que leerlo te va a encantar y sobre todo te va a encantar María, os vais a llevar súper bien. Y empecé a leerlo y me cautivó. Desde la primera página supe que aquello me iba a gustar, que iría adelante". Su olfato profesional no le falló aunque Raquel admite que "los editores nos equivocamos muchísimo". Con María Dueñas la experimentada editora pudo experimentar "un momento que, a pesar de los años, que ya son muchos, se vive con mucha ilusión, porque es muy difícil que te llegue un manuscrito que te guste, que encaje en tu línea editorial y que sepas que lo van a entender los lectores". Lo habitual, es que transcurran "meses y meses" sin encontrar aquella historia que te provoca ese "cosquilleo". En las reuniones con los equipos editoriales, Raquel hablaba con entusiasmo de aquella historia tierna de una modista llamada Sira Quiroga. Vender ese producto no era fácil cuando la competidora de Sira era Lisbeth Salander.

A pesar de su confianza en la novela, ni María Dueñas ni Raquel Gisbert lanzaron las campanas el vuelo. El tiempo entre costuras salió con una tirada de 3.000 ejemplares. El Sant Jordi de 2010 supuso un punto de inflexión. "A lo largo del otoño se fueron sucediendo ediciones y pensamos que, si después de navidad la cosa se mantenía, significaría que íbamos bien". Llegó el primer Sant Jordi para María Dueñas y empezaron las reimpresiones. Cada una era comunicada a la autora por una editora emocionada. "Raquel es muy expresiva, me llamaba por teléfono y lo primero que oía era una carcajada suya y ya sabía lo que me iba a decir", explica la novelista. "Para el editor las reediciones son el sobresaliente, la clave de que la cosa marcha. Empezamos con una reimpresión de 2.000 ejemplares, fíjate que inocentes éramos. Hubo un problema con la primera impresión, con las guardas, y yo pensaba al menos que veamos una segunda edición". La novela ha sumado cerca 70 ediciones y millones de ejemplares vendidos. Raquel concluye: "Es un clásico contemporáneo"

La adaptación televisiva de la obra tampoco se hizo esperar. "Desde el principio hubo interés por llevarla a la televisión" dice la editora, "estando en Mallorca [donde Raquel tiene casa] me reuní con un productor que me dijo que quería la novela. En ese momento era muy pronto, apenas tenía recorrido. Pasó un año largo hasta que firmamos con Antena 3", explica. En estos momento se encuentra en fase de rodaje la adpatación que las productoras A3 Media y Boomerang están realizando de la tercera novela de Dueñas, La templanz (Planeta, 2015). La serie se estrenara en 2020 en la plataforma Amazon Prime. El estreno de una serie con la marca Dueñas es, según la editora, "muy importante para la vida de la novela que vivirá un nuevo pico de popularidad".

Pero, cómo dejar atrás unos personajes que estaban dando tanto a su autora: "Tenía muchas ganas de que llegara la nueva novela, que no tenía nada que ver con la primera. Mucha gente esperaba una segunda parte de El tiempo entre costuras y yo me negué desde el principio porque tenía verdadera necesidad de salir. Fue todo estupendo, pero tenía que dejar de hablar de Sira Quiroga, de Tetuán, de Marruecos. Salté a Misión Olvido [Planeta, 2012] con una enorme alegría", explica la novelista. La presión que pudiera haber después de su estreno editorial no le hizo dudar: "Lo tenía claro, fue muy valiente", opina Raquel.

Después de esta historia en la que Dueñas describe el ambiente universitario que tan bien conoce, llegaría La templanza, en la que la autora se sumerge en el Jerez del siglo XIX y su relación comercial con Inglaterra. Hace poco más de un año llegó a las librerías Las hijas del capitán (Planeta 2018) en la que Dueñas pasea por el Nueva York de los años 30 de la mano de tres hermanas españolas que han emigrado a la ciudad.

Los manuscritos de Dueñas, llegan a Gisbert cuando "están bastante avanzados, las dos nos sentimos más cómodas así", dice la escritora "Raquel es súper respetuosa, da su opinión, pero jamás interfiere, tiene su criterio pero es constructivo", concluye. "También echamos pulsos" dice Raquel aunque lamenta que "las novelas de María llegan muy acabadas cosa que me da pena porque me gusta mucho que hablemos sobre ellas, bromea la editora. Los distintos universos que fluyen de la pluma de Dueñas siguen un proceso similar antes de ver la luz: "Cuando ya llevo construida una parte de la promoción ya estoy con la cabeza en otro sitio. Estoy un par de meses pensando, luego documentándome. Después creo un esqueleto de lo que va a ser la novela y cuando lo tengo más o menos claro empiezo a escribir". En estos momentos María Dueñas se encuentra inmersa en ese proceso, conjugando los elementos de una nueva novela con la que iniciará un nuevo viaje junto a sus lectores.

Conexión   mallorquina


María Dueñas dice que sus personajes son pura ficción y que no están inspirados en personas reales. Sin embargo, admite que le gusta hacer guiños a sus amigos y familiares cuando construye a sus protagonistas. Es lo que ha ocurrido con Julián Calafat banquero cubano de origen mallorquín que aparece en la novela La templanza. Calafat es el segundo apellido de la amiga de la infancia de Dueñas  que es hija de mallorquines.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook