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Crítica de cine

Pelé acertó y se equivocó

Nadal, Messi, Lady Gaga? Los triunfadores de cualquier disciplina que mantienen la cabeza amueblada generan escasos titulares de prensa y sus biografías son tediosas. Los pocos que llegan a lo alto sin centrarse del todo se convierten en un filón, exacerbando la presión del circo mediático sobre ellos hasta que revientan. Petó Amy Winehouse y poco le faltó a Diego Maradona, protagonistas de los dos últimos documentales de Asif Kapadia.

En una antigua entrevista, Pelé insinúa (cuando el argentino aterrizó en el Barça, presumo) que Maradona no está preparado psicológicamente para ser uno de los mejores. Acertó en lo primero, falló en lo segundo (un mundial, una copa UEFA y dos ligas italianas no es un fracaso). Kapadia, inspirado en otra cita del entrenador físico del jugador, intenta explicar esa excepción como una bipolaridad: Diego (el excelso jugador y la persona antes de ser avasallado por el éxito) es el yin; Maradona (el adicto a la cocaína, el lujo, el sexo, amigo de mafiosos), el yang. ¿La presión fue insoportable o se trató de inmadurez pura y dura? Su familiares, como los de Amy, apenas le ayudaron; el revanchismo social ("Vesuvio, lávalos con fuego", pancarta de unos tifosi del pijo Turin contra los parias napolitanos) sí acrecentó su motivación. El documental peca de cierta frialdad pero acierta al evitar los bustos parlantes en la forma y los populismos en el fondo. Ni idolatría por la magia del jugador ni demasiada sal sobre sus heridas y adicciones. Sin llegar a contar nada nuevo, el desacople entre el talento futbolístico, el asomo a los infiernos y moderado reflote de Maradona son interesantes, no solo para aficionados del fútbol.

Diego Maradona

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Documental. Nacionalidad: Estados Unidos, 130 mins. Director: Asif Kapadia. Cines: CineCiutat.

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