04 de julio de 2019
04.07.2019

Arturo y el bikini mallorquín que hizo historia

El actor rodó en Mallorca con Elke Sommer la primera película de temática playera

04.07.2019 | 12:54
Arturo y el bikini mallorquín que hizo historia

Arturo Fernández se sentía a gusto en la isla y así lo declaraba siempre que tenía ocasión. El cine le permitió rodar en Mallorca una película que haría historia, Bahía de Palma, la primera que mostró un bikini y que inició la temática playera.

La película se rodó en diversos municipios de Mallorca. La actriz alemana Elke Sommer, "muy cotizada por entonces, pues en breve iba a rodar en Hollywood una película con Paul Newman", recordaba su compañero de reparto Arturo Fernández, desafió por primera vez la censura española luciendo un bikini de color negro sobre unas rocas de la costa mallorquina. "El más apasionante escenario del mar latino para la más apasionada historia de amor" era una de las frases que el 4 de diciembre de 1962 podía leerse en el cartel de la sala Astoria, escenario del estreno de Bahía de Palma.

Según relató a este diario Fernández, el bikini fue uno de los ganchos del filme, "uno de los de más éxito que conozco. Recuerdo que estuvo durante tres meses programado en el Palacio de la Prensa de Madrid, en la Gran Vía. No recuerdo una película que estuviera tanto tiempo en cartelera", comentó. "La gente sacaba entradas el día anterior para tener sitio, y había muchos que repetían". Pero el éxito de Bahía de Palma, insistía el actor, "reside en el estupendo guión, como en cualquier otra cinta. A partir de lo del bikini en esta película tan exitosa, vino el gran problema porque los productores de cine pensaron que por sacar a una mujer en un dos piezas la gente iba a ir al cine, y no fue así", reflexionaba.

Palma, Santa Ponça, Valldemossa, Formentor y Andratx se convirtieron en plató, algo que propició que la industria del cine aterrizara en Mallorca. El rodaje duró dos meses, intensos, duros, y "divertidos", evocaba Fernández, quien recibió la instrucción de un músico mallorquín para interpretar certeramente su papel de pianista. "Quería que mis manos ilustraran perfectamente sobre el piano lo que estaba sonando", indicó. "Los de figuración se ponían a bailar entre escena y escena cuando Cassen y yo tocábamos", recordaba.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook