05 de abril de 2019
05.04.2019

María Rossich: "La mujer necesita su propio sistema de entrenamiento"

La entranadora personal presenta esta tarde en Agapea su libro 'El Método ACM', un programa de ejercicios adaptado al ciclo menstrual

05.04.2019 | 16:40
María Rossich: "La mujer necesita su propio sistema de entrenamiento"

"La mujer y el hombre en el entrenamiento no tiene absolutamente nada que ver. Son sistemas totalmente diferentes. Hay unas diferencias brutales". Son palabras de María Rossich, una entrenadora personal especializada en mujeres que esta tarde a las 19 horas presenta en Agapea el libro El Método ACM junto a la colaboradora de este periódico, Vanessa Sánchez. Se trata de un sistema de preparación física adaptado al ciclo menstrual. Con esta nueva técnica, María Rossich pone fin a entrenar de forma lineal. Su método defiende un plan de entrenamiento de forma cíclica. "Es una manera de optimizar el rendimiento. Las variaciones hormonales son las que mandan a la hora de cuantificar la capacidad de rendimiento que el cuerpo de una mujer puede ofrecer para darlo todo en sus entrenamientos", sentencia. "La clave principal de este libro es reconectar a la mujer con su verdadera naturaleza, ayudarla a entenderse y a descodificar su feminidad", resume. "Con el Método ACM, la mujer pasa de ignorarse a escucharse optimizando su autocontrol. El libro permite a la mujer a convivir con sus variaciones".

¿Y cómo surge? En sus sesiones se percataba que el rendimiento de las deportistas variaba a lo largo del mes. "Días estaban fenomenal, días más cansadas, días más hinchadas, días rendían más, otras tardaban más tiempo en recuperarse€Fui controlando su ciclo hormonal y viendo que las variaciones hormonales eran acordes a los cambios que percibía". A partir de aquí, la entrenadora empezó a investigar hasta demostrar que "la mujer necesita su propio sistema de entrenamiento". Para ello contó con la ayuda de un "equipo médico de lujo" como el endocrino Santiago Tofé, la ginecóloga Carmen Le-ssen y la médico analítica Elena Llompart que le ha permitido "verificar o descartar información relevante acerca del funcionamiento energético, físico, anímico y motivacional de una mujer a la hora de afrontar las rutinas semanales de fitness".

Gracias a su estudio, María Rossich ha determinado cinco fases: la menstrual (del día 1 al 6), la folicular (del 7 al 13), la ovulatoria (del 14 al 16), la lútea (del 17 al 22) y la pre-menstrual (del 23 al 28). Evidentemente, "cada mujer es un mundo y cada una tiene su ritmo". Por ello, ha creado una fórmula para que cada deportista calcule sus fases.

A partir de cada fase, el Método ACM especifica cómo deben ser los entrenamientos y propone un conjunto de ejercicios. "He creado un entrenamiento adaptado a lo que realmente se supone que nos pasa a lo largo del mes". "El método ACM es abierto y comprende los múltiples ritmos hormonales femeninos y sus no siempre sintomatologías físicas y emocionales", remarca la entrenadora personal que destaca que en la fase premenstrual hay una evidente bajada de rendimiento. Cuando se rinde más es en la fase folicular, unos siete días del primer día del periodo. "Esta fase es la reina del trabajo de fuerza, de cardio. En cambio, si una deportista busca tener fondo para correr maratones, hay que apretar más en la fase lútea porque es cuando se tienen más reservas energéticas. Para perder peso, es más efectivo la fase menstrual, folicular y ovulatoria mientras que la lútea y la pre-menstrual están indicadas para la prevención de lesiones y de mantenimiento", resume.

El libro cuenta con el prólogo de la gimnasta olímpica Almudena Cid y la presentadora Patricia Conde. Tiene un lenguaje desenfadado y es muy fácil de leer y de llevar a la práctica ya que propone distintos ejercicios para cada fase que una puede practicar en casa.

Y si este reportaje arrancaba con la afirmación de que hombres y mujeres son diferentes a la hora de entrenar, María Rossich aporta datos: la mujer posee un 12% menos de masa muscular; tiene 18 veces menos testosterona; más masa muscular en el tren inferior; se le acumula la grasa en las caderas y piernas y quema menos. Además es más resistente a la fatiga y al dolor. Se recupera seis veces más rápido que un hombre pero se desentrena más rápido que un hombre. Por ello, el Método ACM propone adaptarse al ritmo biológico de cada mujer para optimizar el rendimiento en los entrenamientos.

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