14 de febrero de 2019
14.02.2019

Las Bodegues Suau acogerán mañana la ópera L'Elisir d'Amor

Se trata de una producción de Euroclàssics enmarcada en el festival MallorcÒpera que durará una hora y contará con una degustación de vinos

14.02.2019 | 15:13
Los cantantes, la directora escénica y el músico y productor, ayer.

Mañana, las Bodegues Suau del Pont d'Inca (20.30) acogerán la primera actuación del festival MallorcÒpera, una propuesta de Euroclàssics en la que la lírica y la gastronomía se funden. Este primer espectáculo, al que le acompañará una degustación de vinos, es una versión de la ópera L'Elisir d'Amore de Gaetano Donizetti, bautizada como Ànima d'elisir. Durará una hora y solo unas sesenta personas podrán disfrutar de cada función. Además de la de mañana, hay un pase programado para el sábado, también en las Bodegues Suau, a las 19 horas; y el domingo, 17 de febrero, se representará en las Bodegues Macià Batle de Santa Maria, a las 12 horas.

"La obra original dura unas dos horas, así que hemos eliminado las partes de coro para que dure una hora. Además, hemos añadido la figura de un narrador, que interpretará Albert Mèlich. Este formato, inspirado en el microteatro, pretende acercar la ópera a un público nuevo", ha comentado Francesc Blanco, músico y productor del festival.

Los textos de esta figura los ha escrito la dramaturga Marta Barceló, mientras que Eugenia Corbacho ha sido la encargada de dar forma al curioso espacio escénico que acogerá la ópera. La dirección musical la firma Maria Victòria Cortès. El tenor José Manuel Sánchez se pondrá en la piel del personaje Nemorino; la soprano Andrea Jiménez en la de Adina; y el bariton Joan Miquel Muñoz interpretará a Dulcamara.

La directora de escena ha mencionado que sacar la ópera de su "templo habitual" para acelarlo a otra gente no hace que pierda el espíritu de la obra. De hecho, "se trata de una obra muy divertida y cómica, que se puede relacionar con el vino porque el elixir de amor que Dulcamara ofrece a Nemorino para que Adina se enamore de él es una bebida". Dulcamara es un vendedor de humo que se aprovecha de la vulnerabilidad de Nemorino. Ese elixir podría ser, perfectamente, un vino. Corbacho también ha dicho que el público se identificará fácilmente con los personajes: "Los vínculos de los personajes, sus conflictos, siguen siendo vigentes. Responden a mecanismos universales del ser humano", ha apuntado.

José Manuel Sánchez ha manifestado que una bodega "no es el espacio más extraño donde he actuado, pero si el más curioso. Sobretodo por su acústica, que es muy buena. Además, que sea una bodega le da un toque romántico y, a la vez, underground. Creo que es ideal". Para Andrea Jiménez tampoco es la primera vez que actúa en un contexto tan particular, sin embargo, ha asegurado que es uno de los más "especiales, con ese aire tan añejo". Y ha señalado, también, que la versión Ànima d'elisir, ya es, en sí, curiosa y particular.

Sí que será la primera vez lejos de un escenario corriente para Joan Miquel Muñoz. "He cantado ópera al aire libre, pero hacerlo en una bodega será todo un reto". Ante esta propuesta, el bariton ha opinado que "es muy bueno que la ópera se atreva a salir de su zona de confort, de los teatros. Siempre le ha costado más encontrarse en otro tipo de formatos, pero necesita ser flexible para seguir siendo vigente".

Tanto los cantantes como la directores de escena y el encargado de poner las notas musicales a la función, Blanco, han expresado que este formato "casi se parece más a la forma original de la ópera", ya que originalmente la gente "comía y bebía", han dicho. MallorcÒpera pretende, con estas propuestas, romper algunos tópicos que siempre envuelven este género musical. 

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