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Diario de Mallorca

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Crítica de Cine

Temed al hombre silencioso

Vice - El vicio del poder

Estados Unidos, 108 min

De Adam McKay

Actores: Christian Bale, Amy Adams, Steve Carrell, Sam Rockwell

Cines: Rivoli, Ocimax, Artesiete Fan, Cinesa Festival Park, Multicines Manacor.

Guion, realización, interpretaciones, los tres pilares de una película. Comienzo por el segundo. Formalmente Vice es muy similar al anterior filme de su director, La gran apuesta (adaptando ensayo de Michael Lewis, discípulo de Tom Wolfe), o Yo, Tonya. Voz en off (en esta caso de un convidado de piedra), rótulos, saltos temporales, elipsis e imágenes de archivo reales para reforzar el lado documental. En las interpretaciones, el camaleónico Christian Bale clava al expolítico Dick Cheney. Un hombre más mayor, menos atractivo, más introvertido, muy callado. Y extremadamente inteligente, cualidad dificilísima de imitar. Adams afina su Lady Macbeth; Carrell y Rockwell no captan, o no logran superar, el acartonamiento de sus personajes (Donald Rumsfeld y George W. Bush).

Guion, tema. Entramos en el marismeño terreno de qué es y que podría haber sido. Es un panfleto de izquierdas, bastante efectivo por elegir la sátira. Sin embargo en la denuncia de la amoralidad y la codicia de los políticos de derechas yerra algo el tiro. Como indica el periodista político Fred Kaplan en slate.com, la película cae en el vicio muy de izquierdas de reducir la ideología de derechas a falta de escrúpulos y afán pecuniario. Es más compleja que eso, y lo mismo se puede aplicar a Dick Cheney. El guion refleja dilemas personales como el apoyo a una hija lesbiana, resalta su mal disimulado autoritarismo (con paralelismos evidentes a Trump y su troupe actual) y exagera que promovió la guerra de Irak sólo para enriquecer a la empresa Haliburton. Resumido, filme entretenido, menos maniqueo y ególatra que los de Michael Moore pero algo corto en gracia y profundidad.

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