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Julián Hernández

"Ya va siendo hora de que desaparezca el género humano de la faz de la Tierra y demos cancha a las cucarachas"

"España es un descalabro en caída libre y sin red. Desde hace mucho tiempo, que conste"

Julián Hernández.

Julián Hernández.

-No es la primera vez que Siniestro Total actúa en Sant Sebastià. ¿Qué recuerdos guarda?

-La verdad es que en Mallorca hemos tocado un montón de veces y en Palma nos lo hemos pasado bomba siempre. A pesar de que Galicia parece ostentar el título de "sitio en el que se come muy bien", en la isla no os quedáis atras. Y no es pelota al uso, ¿eh?

-¿Qué han preparado?

-Pues un concierto de rock and roll con reducción de Pedro Ximénez, nivel intelectual apabullante y biolavante incorporado. La presencia física arrolladora tampoco es asunto menor.

-¿Cómo se ve desde Galicia la escena musical mallorquina?

-Desde la disolución de Sexy Sadie estamos un poco fuera de onda... ¡Pero siempre tendremos a La Gran Orquesta Republicana y Daniel Higiénico! Si hay alguna cosa nueva que nos hayamos perdido, ¡por favor, cuenten, cuenten!

-¿Qué aportan 35 años de carrera al subirse a un escenario?

-¿Alopecia? ¿Dentaduras postizas? ¿Ganas de jubilarse? No, es broma... Algo más de control de según qué cosas es inevitable. Pero nunca puede ser un control absoluto: cada noche es distinta. Nuestro trabajo consiste en marcar las pautas haciendo lo que nos da la gana (eso siempre), pero el resultado final depende también, ¡y de qué manera!, de ese público que tanto nos quiere y a quien tanto debemos, como dicen las folclóricas.

-¿Se sienten un grupo reconocido, querido por el gran público desde que comenzaron?

-No. Y no nos malinterprete: es que ha utilizado usted las palabras "gran público". Nuestra base social (mejor que "público") es grande en belleza incomparable e inteligencia sin par, pero no somos un grupo de masas o superventas ni nunca lo hemos sido. Lo justo para sobrevivir. Claro que nunca es tarde para presentarse a un concurso de talentos y a ver si así...

-¿Cómo se explica la longevidad de la banda?

-Eso mismo nos preguntamos nosotros. Pensamos que es una mezcla de factores, y la cabezonería no es el menos importante.

-¿Al componer una canción piensa en sus seguidores?

-No, nunca. A veces tenemos una cierta intuición sobre alguna canción que sale del horno, pero solemos equivocarnos. Estamos con nuestro paisano, el insigne escritor Agustín Fernández Mallo (que nos lo habéis robado, cabrones, y vive en Mallorca), cuando dice que el mayor respeto que puede tener con sus lectores es escribir sin pensar en ellos. Eso significa que el trabajo está hecho con toda la intensidad y sin titubeos. Pues nosotros igual.

-¿Concibe el rock como una cultura imprescindible?

-Imprescindible no hay nada en este mundo. Ya decía el poeta José-Miguel Ullán que todo es frágil, la muerte incluso. El rock es un código de muchas facetas y un lenguaje que, como todos los lenguajes, es capaz de lo mejor y de lo peor. Pero ya estamos empezando a hablar como Santiago Auserón, caramba.

-¿Hay vida inteligente en el rock?

-Es una cuestión estadística. Si hay algo de vida inteligente en el planeta Tierra, algo le tiene que tocar al rock. Pero por esa misma cuestión estadística, tampoco podemos aspirar a mucho, claro.

-¿El rock también puede entenderse como una religión?

-Uf... nosotros no diríamos tanto. ¡Dios nos libre!

-¿Sobrevivir a casi cuatro décadas puede ser entendido como un milagro?

-Ah, bueno, aquí sí que hay algo de sobrenatural. Sobre todo en un sitio como España, donde la música no es cotidiana, sino una excepción. Que las administraciones no la entiendan como una industria, y hasta reconocidos intelectuales la desprecien como medio de expresión, no hace sino agravar su estatus de último eslabón de la cadena social.

-¿En alguna ocasión se han sentido martirizados?

-No conseguirá usted hacernos lloriquear, que somos chicarrones del norte. Digamos que a veces nos identificamos mucho con Asurancetúrix, el bardo.

-¿España también ha sufrido un siniestro total?

-Si España hubiera sufrido un "siniestro total", eso querría decir que tiene un seguro a sus espaldas para calificar así el accidente y pagar lo estipulado. Y no: España es un descalabro en caída libre y sin red. Desde hace mucho tiempo, que conste.

-El mundo da vueltas, dice uno de sus últimos trabajos, donde hablan de lo próximo que está el desastre. ¿Son pesimistas ante el futuro más inminente?

-Para nada. Como dice la canción a la que se refiere, somos muy fans del desenlace fatal. Ya va siendo hora de que desaparezca el género humano de la faz de la Tierra y demos cancha a las cucarachas.

-¿Qué le alegra el día a Siniestro?

-Somos muy individualistas y a cada uno se lo alegran cosas distintas. Como grupo, y estando de gira, lo que más contentos nos pone es comer y dormir en condiciones y, a poder ser, no pisar un aeropuerto.

-¿Cómo han digerido la fama?

-Ya he dicho que no somos un grupo de masas, luego tampoco somos unos "famosos" al uso. De serlo estaríamos en tertulias con Jorge Javier Vázquez y Paco Marhuenda. Esos sí que son famosos.

-¿Por qué el blues les vuelve locos?

-¿Será su forma de ser o su manera de ver nuestros sentimientos? ¿La forma de comprender o el modo de adivinar nuestros pensamientos? Mejor que Rumba Tres no lo vamos a expresar nosotros. Seguimos en la duda, pero el blues está en la base de todo lo que nos interesa.

-¿Por qué una canción dedicada a Luis Tosar? ¿Qué admiran de él?

-¡Que a veces paga unas cañas! Y la canción era obligatoria. Si Madness tienen su Michael Caine, nosotros teníamos que tener nuestro Luis Tosar. ¡Que no se crean esos ingleses que son más que unos gallegos!

-¿Qué papel ha jugado la casualidad en la trayectoria de Siniestro Total?

-Antes hablábamos de cabezonería, pero es cierto que el azar pesa bastante. Se pueden intentar las cosas con el mayor de los afanes, que si después se tuerce algo por el camino, se va todo al carajo. Lo que no sabemos son los porcentajes.

-Me pica un huevo, Bailaré sobre tu tumba, Diga qué le debo... ¿Qué hace grande a una cancion?

-Si lo supiéramos, no se lo íbamos a decir a nadie. En todo caso, una vez lanzada una canción, esta se busca la vida: si consigue llegar a una masa crítica de gente y además se hace intergeneracional, será inmortal. Si no, pues qué le vamos a hacer, pobrecita. El asunto no es de nuestra incumbencia.

-¿Qué hace tras un concierto?

-Lo suyo es pasarlo bien y no llevar un golpe en la cabeza.

-En algunas actuaciones en Mallorca, Siniestro Total saludaba el inicio de sus conciertos con un "buenas noches, somos Maria del Mar Bonet". ¿Harían suya alguna de sus canciones?

-Bonet es toda una referencia. Eso por no hablar de esos ojazos que Dios le dio y su educación exquisita. Toda su carrera es impecable, pero aunque sólo sea porque fue la primera que escuchamos, robaríamos sin dudar su L'àguila negra.

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