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Diario de Mallorca

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150 aniversario

Mallorca recuerda a Rubén Darío en el 150 aniversario de su nacimiento

El Govern rendirá homenaje en 2017 al poeta y diplomático nicaragüense, quien vivió y dedicó varios poemas a la isla de "oro", como él la llamaba, con diversas actividades, una guía de lectura y una conferencia con un especialista en esta figura histórica

Mallorca recuerda a Rubén Darío en el 150 aniversario de su nacimiento

El Govern balear no dejará pasar por alto el 150 aniversario del nacimiento del poeta y diplomático nicaragüense Rubén Darío (Matagalpa, 1867 -León, 1916), quien vivió en dos etapas en Mallorca. La institución tiene previsto conmemorar esta significada fecha con diversos actos. Varias actividades y talleres en torno a la vida y obra de Darío, que tendrán lugar en la biblioteca Can Sales, una guía de lectura sobre su extensa producción literaria que se podrá consultar a través de la página web del mismo centro y la conferencia de un especialista en esta figura histórica son los homenajes previstos para este 2017. Un honor que todavía espera confirmación de fecha y que incluso podría ser más extenso.

Tras trabajar como empleado en la Biblioteca Nacional de Nicaragua e investirse cónsul de su país en la capital francesa, Félix Rubén García y Sarmiento, Rubén Darío, llega a Palma en noviembre de 1906 desde París -vía Barcelona- en un barco de vapor. Poco tiempo después del desembarco, el nicaragüense revela en el poema Vésper el reposo tanto espiritual como físico que espera encontrar en la isla: "Quietud, quietud?Ya la ciudad de oro / ha entrado en el misterio de la tarde. / La catedral es un gran relicario. / La bahía unifica sus cristales / en un azul de arcaicas mayúsculas / de los antifonarios y misales (?)". Influenciado por las alentadoras palabras sobre Mallorca de los escritores Azorín y Santiago Rusiñol (este también pintor), y el poeta y ensayista local Gabriel Alomar, Darío se instala en el número 8 de la calle Dos de Mayo, en el barrio de El Terreno, en aquel momento una de las zonas más privilegiadas de la ciudad. Un nuevo hogar en el que se aloja durante medio año y que se convierte por aquel entonces en punto de encuentro de escritores, políticos, pintores y periodistas. Se conoce que frecuentan las tertulias los hermanos Blanes Viale -oriundos de Uruguay-; Juan Sureda Bimet, con quien Darío acabaría entablando una gran amistad; Gaspar Terrassa; Mario Verdaguer; Ernesto María Dethorey; el doctor Arís y los poetas Estelrich y Joan Alcover. La casa alberga por aquel entonces lo que para Darío representa una afirmación latina de misterio de la vida y del ser, un símbolo místico de paisaje.

Unos días antes de finalizar su estancia en la isla (marzo de 1907), se organiza una comida-homenaje en el Círculo Conservador, entonces sede del partido conservador, en la que Joan Alcover y Gabriel Alomar recitan composiciones poéticas en honor a Darío. Así, el poeta nicaragüense se marcha de la isla agradecido, pues en ella ha encontrado la paz y la serenidad que tanto ansiaba tener en París. "Cuando en mis errantes pasos peregrinos la isla Dorada me ha dado un rincón, de soñar mis sueños, encontré los pinos, los pinos amados de mi corazón...", rezaba entonces un escrito suyo.

Tras unos años fuera de la isla, en 1913 Darío regresa a Mallorca y se hospeda en la Cartoixa de Valldemossa. Es entonces cuando escribe Epístola a la señora de Leopoldo Lugones, el poema La isla de Oro (refiriéndose a Mallorca) y la novela El oro de Mallorca. A pesar de que su estancia en la isla de oro no es muy extensa en el tiempo, sí lo es poéticamente hablando. Y es que además de lo mencionado, su historial fecha por aquel entonces el poema Canto a la Argentina y dos obras autobiográficas: El oro de Mallorca (1913) y La vida de Rubén escrita por él mismo (1914), libros escritos cuando Darío arrastra serios problemas con el alcohol, está enfermo y le invade una profunda crisis existencial y de fe.

A propósito de El oro de Mallorca, novela que Darío no llega a finalizar, aunque algunos de los capítulos fueron publicados en el periódico La Nación, todo llevar a indicar que el protagonista Benjamín Itaspes es el personaje bajo el que supuestamente se esconde el poeta nicaragüense. Lo confirman sus personajes y las situaciones, en correspondencia especular con la vida de Darío en Mallorca. Rubén Darío es considerado el máximo representante del Modernismo. Destaca la musicalidad de su poesía y las invenciones métricas que aportó a la lírica en lengua castellana. De su etapa modernista cabe destacar su poemario Azul (1888) y Prosas Profanas (1896), aunque en 1905 surge su obra maestra, Cantos de vida y esperanza (1905), donde aparecen sus preocupaciones sociohistóricas, como el devenir de la América hispana.

Con todo, Rubén Darío sigue presente en esta isla, en el Passeig Sagrera, donde una escultura en su honor recuerda que la vida se encuadra en poesía.

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