Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista

René Mäkelä: "Cada vez tengo un estilo más claro y la gente reconoce mis cuadros"

El creador valenciano, mallorquín de adopción, trabajó como guionista de Buenafuente y ha terminado vendiendo sus cuadros a estrellas...

René Mäkelä, en su estudio ubicado en el barrio de Santa Catalina, con uno de sus cuadros.

René Mäkelä, en su estudio ubicado en el barrio de Santa Catalina, con uno de sus cuadros.

-Antes era guionista, ¿cuándo decidió dedicarse a la pintura al completo?

-Cuando terminó el programa de Buenafuente en La Sexta. Estuve unos seis meses sin tener trabajo de guionista y viviendo en Mallorca. Como tenía tiempo empecé a pintar, aunque lo había hecho toda la vida. En ese tiempo empecé a hacerlo más en serio. En los programas que había trabajado siempre que había que hacer alguna caricatura o algo más relacionado con el arte a parte del guión también lo hacía yo.

-¿De qué manera cambió su vida tal decisión?

-En principio tenía pensado pasar tres meses en Mallorca, la temporada de verano, y después volver a Madrid. Cuanto más tiempo estaba más pereza me daba volver y cuando monté el estudio decidí quedarme. Ahora con las redes e internet no es necesario estar en un lugar concreto. Si tengo una exposición en Nueva York viajo diez días allí y después vuelvo. Es todo mucho más global. Tengo relación con artistas australianos, americanos, galeristas de Londres... y yo en Mallorca estoy súper bien.

-Rápidamente se empezaron a ver sus obras en internet.

-Enseguida empezó a moverse todo por las redes sociales: Jorge Lorenzo me compró un cuadro y salí en los medios, fue como una cadena, todo sucedió bastante rápido. Además, Andreu Buenafuente también pinta cuadros y estamos mucho en contacto por este tema, me da su opinión y demás. Fue a partir de un retuit suyo que Jorge Lorenzo y el Hombre de Negro (El hormiguero) me conocieron y se pusieron en contacto conmigo.

-¿Qué le hizo decantarse hacia el estilo realista?

-Siempre había pintado con ese estilo realista y pop. Aunque vas evolucionando, ahora mezclo todo eso con el estilo street art en los cuadros. Me gustan los contrastes que se crean y el impacto que se hace entre el blanco y negro, los colores...

-Le puso cara al Ron Barceló, ¿cómo se inspiró para darle color a una bebida espirituosa?

-La marca se puso en contacto conmigo y me dijeron que querían darle mi estilo a una edición. Yo me fijé en el público objetivo del producto, que es un hombre entre 35 y 50 años que ha cumplido todas sus metas en la vida. La imagen es de un tío que ha triunfado. Hice el boceto y estuvieron encantados, buscaban ese giro grafitero, con colores flúor y me dieron mucha libertad para crear. Después el producto tuvo mucha difusión en los medios.

-Dalí, Frida Khalo, los Beatles... ¿Qué le lleva a elegir a los personajes que pinta?

-Depende. Lo que me viene en ese momento. A lo mejor es porque he visto un documental, me he leído un libro o alguna noticia. También hay personajes que admiro de siempre. Según como me da. Tengo una lista donde apunto todo lo que se me ocurre y cuando tengo tiempo lo pinto, porque ahora estoy con encargos hasta final de año.

-¿Por qué pintó a Cara Delevigne?

-Porque había hecho ya algunos iconos clásicos, de toda la vida como Brigitte Bardot y pensé en hacer algún icono actual que en el futuro será como Audrey Hepburn. También hice a Kate Moss pero yo pienso que Delevigne dentro de 30 años será vista y recordada como un icono.

-¿Se esperaba que ella se pusiese en contacto con usted?

-Hombre... Yo pensaba que si lo viese sería increíble. Tiene más de 30 millones de seguidores y le deben etiquetar en cinco fotos cada segundo, es casi imposible que lo vea. Dio la casualidad que un amigo suyo de la infancia lo vio y se lo enseñó. Al principio, cuando me dijeron que lo quería pensaba que me estaban vendiendo la moto (entre risas). Después ella me escribió un mail y me dijo que estaba encantada y que quería el cuadro.

-¿Y qué pasó después?

-Lo de Cara se juntó con mi trabajo con Barceló y fue la leche. Me subieron mucho los seguidores: actrices de Hollywood, grandes deportistas americanos... Que ahora me encargan cuadros.

-¿Dónde se pueden ver sus trabajos?

-Tengo en Nueva York y Los Ángeles, en España no tengo nada. Casi todos los encargos que tengo vienen de Estados Unidos, allí ha cuajado más mi estilo.

-¿Ve factible una exposición en Palma?

-Sí, a lo mejor más adelante, algo haré.

-Recientemente pintó a un niño con el bigote de Dalí, ¿cómo se le ocurrió?

-Se me ocurrió la idea a partir de la frase de Picasso que dice que cada niño es un artista y quise hacer la misma pose de la famosa foto de Dalí de perfil pero con un niño. Estuve más de un mes para pintarlo. Ese cuadro se fue a una galería de Nueva York y tuvo mucho éxito, a la media hora se vendió. Me quise enterar de quién lo compró, pero no me lo dijeron.

A la izq., Mäkelä con el jugador de fútbol americano Cam Newton y el cuadro que pintó para él. A la dcha., Cara Delevigne posa con su retrato.

-Y antes ya había pintado a Dalí.

-Sí, es el que se quedó Jorge Lorenzo.

-Que viste sus camisetas.

-Sí, le envié unas cuantas. Acudió a un evento importante con una de Dalí puesta. Luego me encargó dos cuadros más, uno de Michael Jordan y otro de Michael Jackson, que son sus ídolos.

-¿Cómo recuerda la experiencia de ir a casa del jugador de fútbol americano Cam Newton y a la del jugador de baloncesto Austin Rivers a entregarle su cuadros?

-Bien, son súper majos. Tienen unas casas increíbles. A ellos les gusta mi trabajo y no es algo frío ni me encontré cortado. Al final acabas hablando de la evolución y del proceso del cuadro. Cam Newton mide dos metros, está cuadrado y es un guaperas, impresiona, es como el Cristiano Ronaldo americano. Cuando le di la mano pensé: "Como no le guste el cuadro me manda de un tortazo a Mallorca" (bromea).

-Además de sobre el lienzo, ¿dónde más se pueden ver sus obras?

-En camisetas. Antes las hacía yo, pero le cedí la licencia a una marca americana y las venden allí. Ahora tengo la intención de retomarlo con los nuevos diseños, quiero hacer también maletas tipo trolleys.

-Muestra sus obras cuando aún no están terminadas, otros artistas son muy celosos con este tema, ¿por qué lo hace?

-Utilizo mi cuenta de Instagram para mostrar el día a día, como empiezo el proceso y como va evolucionando la obra. Yo creo que eso también le gusta a la gente. Pienso que eso depende de la persona.

-Trabaja por encargos, ¿cuál es el que más le ha sorprendido?

-El último de Cam Newton. Él quería una mano de Fátima grande para eliminar las malas energías. También quería un león que saliese como en tres dimensiones... Yo al principio pensaba que iba a ser una horterada, pero al final quedó muy bien. He rechazado algunos encargos, prefiero hacer cosas que me gusten y que me sirvan de portafolio, pero si viene Obama y me pide que le pinte a sus hijas, me faltan piernas para correr y empezar a pintar (entre risas).

-¿Cómo es el proceso de crear un cuadro?

-Cuando son tamaños muy grandes primero los hago a escala y después lo empiezo a pintar. Normalmente empiezo por una parte, sigo con otra y así no te agobias tanto.

-¿En qué han evolucionado los cuadros con el paso del tiempo?

-Cada vez tengo un estilo más claro. Por ejemplo añadir las letras de colores o algún elemento que destaque y choque. Ahora me he decantado por la mezcla del realismo e impresionismo con colores flúor y la gente me dice que cuando ven un makelismo lo distinguen y saben que es mío.

Compartir el artículo

stats