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El 69% de los consumidores españoles apuesta por mantener la supervisión humana en el uso de agentes de IA

Comparar ofertas y detectar posibles fraudes, ambas con un 87%, figuran entre las funcionalidades que más valoran los usuarios españoles, según un estudio de Experian elaborado con Forrester Consulting

Teléfono inteligente que muestra la evaluación del riesgo de IA sobre el documento de Plan de inversión de pensiones.

Teléfono inteligente que muestra la evaluación del riesgo de IA sobre el documento de Plan de inversión de pensiones. / Redacción

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Los consumidores españoles muestran interés por utilizar agentes de inteligencia artificial en sus decisiones financieras, pero prefieren hacerlo manteniendo mecanismos de supervisión y control. El 69% apuesta por un modelo en el que convivan la IA y la intervención humana, según el informe internacional “IA en el riesgo: el auge del comercio con agentes de IA”, elaborado por Experian en colaboración con Forrester Consulting en 13 países.

El estudio señala que algunas de las aplicaciones que generan mayor interés entre los consumidores españoles son aquellas que permiten obtener información o anticipar problemas financieros. El 87% valora la posibilidad de comparar un mayor número de opciones de las que podría analizar manualmente. El mismo porcentaje destaca la detección de fraude y la notificación de cargos inusuales.

En el ámbito del crédito, el 87% de los encuestados españoles afirma confiar en los modelos de lenguaje (LLM) para comparar préstamos entre distintas entidades.

Para Mariana Pinheiro, CEO de Experian EMEA & Asia Pacific, estos resultados plantean a bancos y entidades financieras la necesidad de preparar sus plataformas para una mayor presencia de herramientas basadas en IA, especialmente en aspectos relacionados con seguridad, identidad y gobernanza.

Los usuarios prefieren que la IA recomiende antes que decida

Cuando se plantea utilizar un agente de IA para solicitar un préstamo o una tarjeta de crédito, los consumidores españoles muestran distintos grados de aceptación de la autonomía de estas herramientas. El 44% prefiere que el agente actúe como recomendador y que la decisión final permanezca en manos del usuario. Otro 33% aceptaría un modelo semiautónomo, en el que la herramienta pueda realizar determinadas tareas después de recibir una autorización expresa en cada caso. Un 20% estaría dispuesto a permitir que el agente actuara de manera autónoma dentro de unas reglas previamente establecidas. Solo un 3% optaría por concederle autonomía completa.

Los resultados apuntan así a una adopción gradual: el interés por estas tecnologías aumenta cuando el usuario conserva capacidad de validación sobre las decisiones o acciones realizadas.

Privacidad y precisión, entre las principales exigencias

La protección de los datos es otro de los factores que condicionan el uso de estas herramientas. El 75% de los consumidores españoles considera esencial que sus datos personales estén protegidos. Además, un 81% señala la importancia de que los modelos de lenguaje proporcionen información rigurosa, precisa y verificada. La percepción actual sobre su precisión todavía deja margen de mejora. Los consumidores españoles puntúan la exactitud de los LLM con una media de 6,6 sobre 10, ligeramente por debajo del 6,8 registrado en el conjunto de los países analizados.

Detección de fraude, comisiones y gastos: los usos que generan más interés

El estudio identifica varias aplicaciones concretas que podrían favorecer el uso de agentes de IA en las finanzas personales. La detección de fraude ocupa la primera posición: un 87% de los consumidores españoles valora recibir una notificación inmediata ante cargos inusuales. Le sigue la prevención de comisiones y descubiertos, mencionada por un 83% de los encuestados. En este caso, el agente podría advertir al usuario ante el riesgo de incumplir un pago o sugerir medidas para evitar una penalización. En tercer lugar aparece la optimización de contratos y gastos, con un 79%. Esta función incluiría el seguimiento de gastos recurrentes y la búsqueda de nuevas ofertas que permitan obtener mejores condiciones.

Estos datos indican que la adopción dependerá en buena medida de que las entidades puedan demostrar la utilidad y seguridad de estas herramientas en situaciones financieras concretas.

Jorge Hernández

— Managing Director de Experian España

El 71% cambiaría de entidad por una oferta financiera mejor

El interés por las herramientas de comparación se produce además en un contexto en el que una parte relevante de los consumidores busca mejorar sus finanzas personales. Aunque el 80% de los españoles encuestados confía en que su situación financiera mejorará durante los próximos doce meses y el 76% considera asumible su actual nivel de deuda, el 52% afirma vivir de nómina en nómina. Otro 34% busca fórmulas para reducir el estrés asociado a sus compromisos crediticios.

En este contexto, el 71% estaría dispuesto a cambiar de entidad financiera si encontrara un tipo de interés o una oferta significativamente mejor.

Los datos del estudio sugieren que la comparación de productos, las alertas financieras y la identificación de oportunidades de ahorro pueden convertirse en algunos de los primeros ámbitos de aplicación de los agentes de IA en la relación entre consumidores y entidades financieras.

Experian trabaja con entidades financieras en áreas como la verificación de identidad, la prevención del fraude y la toma de decisiones. Entre sus soluciones se encuentra Experian Agent Trust, orientada a gestionar las interacciones entre los agentes de IA utilizados por los consumidores y los sistemas de las instituciones financieras.

Fuente: Diario Córdoba

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