Cada día, 10 personas se suicidan en España. Es una cifra escalofriante que se ha visto agravada por el coronavirus y que se refleja en la última encuesta del CIS:

 

Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2020, el suicidio se mantuvo como la primera causa de muerte no natural, con 3.941 decesos. Esto supone un aumento del 7,4% con respecto al año anterior, 2019. Y, aunque el suicidio no siempre es una consecuencia de la depresión, sí es un factor de riesgo importante.

En las últimas horas, la industria de la cultura española está en shock por el fallecimiento de la actriz Verónica Forqué, a los 66 años de edad. Según ha confirmado ‘CASO ABIERTO’ el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, la intérprete, que había participado en la última edición del talent culinario ‘MasterChef Celebrity’ (Televisión Española), se habría quitado la vida en la madrugada del lunes.

Forqué había abandonado el programa en las últimas semanas. “No me encuentro bien, estoy agotada”, dijo antes de decir adiós a los fogones y colgar el delantal.

La madrileña nunca había ocultado la depresión que ha sufrido en varias etapas de su vida -de la que habló en numerosas ocasiones derribando así el tabú y el estigma de la misma-. La última vez que lo hizo fue en un programa de televisión, donde confirmó que había recibido terapia para superar varios baches: la marcha de su hija a otro país, su ruptura sentimental o el fallecimiento de varias personas cercanas.

El 25% de la población sufrirá un trastorno mental

De acuerdo a los datos del Colegio de Psicólogos de Madrid, 1 de cada 4 personas tendrá un trastorno mental a lo largo de su vida. Lo más preocupante: entre el 35% y el 50% no recibirá ningún tratamiento o, en su defecto, no será el adecuado.

Los trastornos por ansiedad y por depresión son los más frecuentes y no tienen distinción por edad ni por género. La depresión es la enfermedad más frecuente en todo el mundo y, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a 264  millones de personas.

El último informe de Save the Children recoge que un 3% de los niños y adolescentes tuvieron pensamientos autolíticos (suicidas). La incidencia de problemas mentales, según se extrae del informe Crecer Saludable(mente). Un análisis sobre la salud mental y el suicidio en la infancia y la adolescencia, tres veces mayor tras la pandemia.

Otro de los obstáculos que se encuentran las personas que padecen cualquier tipo de trastorno mental es la atención médica. Tan solo el 60% de los hospitales públicos de nuestro país cuenta con atención psicológica.

La ratio de psiquiatras por habitantes en España es uno de los más bajos de Europa. A esto se suma la falta de enfermeras especialistas en salud mental, una categoría que solo está creada en pocas Comunidades Autónomas.

“Se requiere calidad en los cuidados de salud mental y será mejor si los responsables son especializados en esa cuestión”, dice. Aunque “hay enfermeras generalistas con mucho tiempo de trabajo que lo hacen muy bien y con suficiente conocimiento”, señala Francisco Megías-Lizancos, presidente de laAsociación Española de Enfermería de Salud Mental.

Señales de que algo no va bien

El psicólogo responsable de la Red Nacional para la Prevención de Suicidios, Pedro Martín-Barrajón, nos explica cómo identificar las señales que podrían indicar que alguien de nuestro entorno está en riesgo.

Aunque el 90% de las personas que se suicidan lo habían manifestado con anterioridad, la población en general es incapaz de detectar esas señales y ese tipo de alertas pasan desapercibidas.

Martín-Barrajón señala que, además de hablar de pensamientos autolíticos, la falta de aseo e higiene, el aislamiento o los cambios drásticos de comportamiento son indicios de que esa persona tiene ideas suicidas.

El especialista en salud mental también hace hincapié en las conductas de cierre, que son comportamientos infrecuentes como regalar objetos valiosos, hacer el testamento o visitar familiares, que para amigos o personas cercanas no son fácilmente identificables.

También es fundamental, dice, que mostremos que esa decisión tiene un impacto sobre nosotros: “Que sepa que no nos es indiferente, que nos conmueve y somos capaces de permanecer a su lado”.

Martín-Barrajón especifica que no se tratan de llamadas de atención, sino de «peticiones de ayuda».

«9 de cada 10 personas que se suicidaron habían comentado antes su intención, y lo normal es que pidan ayuda. Además, 1 de cada 5, el mismo día que se suicidó fue antes al médico de Atención Primaria y no encontró la ayuda que necesitaba”.

La ayuda de un profesional de la salud mental, en estos casos más si cabe, es esencial. «Las personas no se suicidan delante de otros, es un acto de intimidad», aclara el psicólogo. QPermanecer acompañando a esa persona y no dejarla sola puede ser el principal factor de protección».

Además de avisar a los servicios telefónicos de atención sanitaria y no dejar sola a la persona, hay que retirar cualquier objetivo que pudiera ser utilizado para lleva a cabo la conducta autolítica.

También se puede contactar con el Teléfono de la Esperanza, disponible 24 horas los siete días de la semana: 717 003 717.