Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Eva al desnudo

La banda sonora y poética conforman la narración, la acompañan y visten o desnudan

Teresa Rodríguez

Teresa Rodríguez / Isabel Wagemann

Antonio Rigo

El mundo se tambalea y tú escribes poemas. No sé si estamos ante un thriller poético o ante un poema novelado, lo que sí es cierto es que nos enfrentamos con ese libro a un mundo en descomposición, a un mundo cruel. Pero al mismo tiempo la danza de la vida continua: un camino sin miedo, ni necesidades hacia el ser y el estar. Una, uno, no se desprende de sus cicatrices, se moja con ellas bajo la lluvia, saluda a la luna con ellas, las acaricia, las frota cual lámpara mágica y sagrada, hasta que un día, al fin, estalla la paz, consigues estar en paz con todas tus otras vidas.

Empieza la escena ante un cuadro. Manet, Le Déjeuner sur l’herbe. La desnudez comienza ante un cuadro. Y a partir de ahí la historia se desencadena, se precipita: cúspide y corrupción internacional, pérdidas, abandono, poder, el terrible y sórdido egoísmo del poder, y finalmente la caída, el profundo abismo desde que únicamente en soledad, renaciendo en un cambio trascendental, nuestra Eva al desnudo alcanzará la plenitud del verbo sanador, la catarsis de la luz, la curación. Ser y estar.

Pero también o, y también, la banda sonora y poética que acompaña esta Suite para mujer sola de Teresa Rodríguez Montañés, una música y unos versos que conforman la narración, la acompañan y visten o desnudan, y le hacen alcanzar su plenitud: Suite número 1 para chelo de Johann Sebastian Bach, Lascia Ch’io Pianga de la ópera Rinaldo de Georg Friedrich Händel, I’m feeling good de Nina Simone, Verde y mañana de Silvia Pérez Cruz o Tristán e Isolda de Richard Wagner, entre versos de Alejandra Pizarnik, Mary Oliver, Emily Dickinson o la propia Teresa Rodríguez. Una música y unos versos, no lo olvidemos, que componen un tono narrativo peculiar, fuerte y sobrio. A veces cortante en su sencillez. Sin adornos, ni adjetivos planos. Un pulso narrativo que dice porque tiene qué decir: leer a Safo. La libertad de amar escrita en verso.

¿Un thriller poético o un poema novelado? Nace el poema: una pausa en la eternidad. Suite para mujer sola, Teresa Rodríguez Montañés. El mundo se tambalea y tú escribes poemas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents